
La Sociedad Rural Argentina volvió a poner sobre la mesa su agenda de reclamos al Gobierno nacional en medio de un escenario de costos en alza. A través de reuniones de su presidente Nicolás Pino con el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el senador Joaquín Alberto Benegas Lynch, la entidad planteó la necesidad de avanzar con medidas que mejoren la competitividad del sector agropecuario.
Según detallaron desde la institución, los encuentros sirvieron para analizar “temas estratégicos para el sector” y reafirmar el rol del campo como uno de los pilares de la economía argentina. En ese marco, insistieron en la importancia de generar condiciones que favorezcan la inversión, reduzcan la presión impositiva y mejoren la infraestructura logística.
El eje central de las conversaciones giró en torno a las dificultades que experimenta la rentabilidad productiva. Desde la entidad advirtieron sobre el impacto directo de la política internacional y remarcaron la necesidad de contar con “reglas claras y previsibles” que permitan sostener el crecimiento del sector en el mediano plazo.

Costos en alza y presión internacional
El reclamo no es aislado. En las últimas semanas, el conflicto en Medio Oriente generó un fuerte aumento en los precios de insumos clave para el agro. En la Argentina, el gasoil registró subas cercanas al 22% desde el inicio de la guerra, mientras que los fertilizantes, especialmente la urea, aumentaron alrededor de un 42% en el mercado local.
Este escenario ya comenzó a impactar en la estructura productiva: el incremento del combustible encarece la cosecha y el transporte, mientras que los fertilizantes presionan sobre los costos de la próxima campaña. En conjunto, se estima que el costo total de producción podría aumentar hasta un 11%, dependiendo de la ubicación de los establecimientos.
Frente a este contexto, la Sociedad Rural planteó ante las autoridades la urgencia de implementar medidas que amortigüen el impacto y permitan sostener la actividad en un año que califican como “desafiante”.
Diálogo político y agenda pendiente
En los encuentros también se destacó la necesidad de fortalecer el vínculo entre el sector productivo y el ámbito legislativo. La entidad consideró clave consolidar un espacio de diálogo permanente que permita avanzar en iniciativas orientadas al desarrollo federal y al arraigo en las economías regionales.
En esa línea, remarcaron que mejorar la competitividad no depende de una única medida, sino de un conjunto de políticas que incluyan menor carga fiscal, acceso al financiamiento, infraestructura adecuada y apertura de mercados internacionales.