
La confianza de los productores agropecuarios argentinos sufrió un fuerte retroceso en el inicio de 2026. El Ag Barometer Austral, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, se ubicó en 132 puntos durante marzo-abril, lo que representó una caída del 16% respecto de la medición anterior, cuando había alcanzado 158. Aun así, el indicador se mantuvo por encima de los 100 puntos, nivel que marca una percepción positiva general.
El informe advierte que la mayor baja se observó en las condiciones presentes. Ese subíndice retrocedió 18%, al pasar de 138 a 108 puntos. También descendieron las expectativas futuras, que cayeron 14,8% y quedaron en 149. Para los analistas, se trata de un “punto de inflexión” luego de los máximos históricos registrados tras las elecciones legislativas de octubre de 2025.
Costos en alza y rentabilidad bajo presión
Entre las principales razones del deterioro aparece el impacto internacional de la guerra en Medio Oriente. El relevamiento señaló que la suba del petróleo empujó mayores valores de gasoil, fertilizantes y fletes, lo que redujo los márgenes esperados del negocio agrícola. “El aumento de los precios de los insumos en dólares por la guerra de Medio Oriente es la principal preocupación”, remarcó el estudio.
El 66% de los productores ubicó ese factor como su mayor inquietud para los próximos 12 meses. Detrás se posicionaron el clima, con 35%; los precios de los granos, con 33%; las altas tasas de interés en pesos, con 24%; y la baja rentabilidad agrícola, con 19%. En contraste, perdieron peso preocupaciones que dominaron meses atrás, como la incertidumbre económica y política, ambas con 12%.
Inversión frenada y alerta por el trigo
Aunque el 54% de los encuestados todavía considera que es un buen momento para invertir en activos fijos, la decisión concreta sigue demorada. Un 57% respondió que aún no es tiempo de avanzar con esas compras. En caso de hacerlo, las prioridades serían maquinaria agrícola (57%), vientres vacunos (25%), instalaciones (22%) y compra de tierras (9%).
Otro dato relevante del trabajo se vincula con la campaña triguera 2026/27. El 61% de los productores consideró desfavorable el escenario para sembrar trigo, al combinar humedad del suelo, precio del cereal y valor de la urea. Como consecuencia, un 41% afirmó que reducirá superficie, mientras que 49% la mantendrá y solo 9% planea aumentarla.
En paralelo, el informe detectó una fuerte retención de maíz. El 71% de los productores incrementó sus stocks entre campañas. Entre las razones sobresalen el uso para alimentación animal, mayores rindes, aumento de superficie y la búsqueda de resguardo de valor. El dato refleja que, pese al menor entusiasmo general, el sector sigue tomando decisiones estratégicas frente a un escenario cambiante.