
La administración de Osvaldo Jaldo se encuentra en intensas negociaciones con el gobierno nacional liderado por Javier Milei para destrabar un millonario pasivo que la obra social de los jubilados mantiene con Tucumán. En concreto, la provincia reclama una deuda histórica que ronda los 40.000 millones de pesos en concepto de prestaciones médicas, un saldo que el Ejecutivo local aspira a recuperar de forma prioritaria para volcarlo íntegramente al fortalecimiento de la infraestructura sanitaria de la provincia.
La estrategia oficial avanzó inicialmente en la regularización de los compromisos actuales. Según explicó el mandatario provincial, se consiguió que el organismo nacional comience a liquidar los servicios del mes en curso, una medida clave para frenar el efecto bola de nieve sobre las cuentas públicas y asegurar que las prestaciones no se suspendan. Al respecto, Jaldo precisó: "Hoy nosotros lo que hemos logrado es que los servicios que se vayan prestando lo están pagando, tratando de que la deuda no se agrande más. Es decir, que todos los meses, por supuesto, tomándose el tiempo administrativo, nos están pagando la atención de ese mes. En esto sí hemos avanzado".
El verdadero desafío radica ahora en acordar un esquema de pagos para el remanente acumulado. Para dimensionar el impacto de estos recursos, el tranqueño comparó la cifra adeudada con una reciente inversión de 2800 millones de pesos realizada en equipamiento e infraestructura para el Sistema Provincial de Salud (SIPROSA). En esa línea, remarcó la asimetría de los montos en juego: "Ahora, en el PAMI nos quedan casi 40.000 millones de pesos, que hoy ustedes dimensionen. Hemos invertido 2800 millones de pesos y el PAMI, Gobierno nacional, nos debe 40.000 millones de pesos".

El propósito final de la Casa de Gobierno tucumana es el recupero total de estos fondos para blindar la salud pública, un área que consideran no puede sufrir ningún tipo de ajuste ante la creciente demanda de la población vulnerable y la clase pasiva. El Gobernador concluyó con una fuerte defensa de la inversión en el sector: "¿Ustedes se imaginan las cosas que podemos comprar? Bueno, esto es lo que nosotros aspiramos. Buscar una forma de pago, buscar una propuesta del Gobierno para que todo lo que nosotros cobremos de ahí lo invirtamos en el SIPROSA porque vamos a seguir atendiendo a los abuelos, atendemos a la gente que no tiene ninguna obra social, y lo que no se puede resentir en ningún lugar, en ninguna provincia en la República Argentina es la salud. Porque de la salud dependemos todos. Si hay salud, se pueden cumplir los sueños, los proyectos. Ahora, si no hay salud, no se puede hacer absolutamente nada que estar internado en un hospital, en un sanatorio o que te estén cuidando permanentemente".