
La Terminal de Ómnibus de Tucumán tiene nuevo dueño operativo. Este martes, el Gobierno provincial formalizó el traspaso de la concesión del predio al nuevo adjudicatario, cerrando un capítulo de 30 años en la historia del edificio y abriendo uno signado por la renovación. La primera señal visible llegará de inmediato con mejoras en iluminación y señalética, mientras que los trabajos iniciales apuntarán de lleno a los baños, la demanda histórica más urgente de los usuarios. El plan total de obras contempla una inversión de 11.200.000 dólares a ejecutar en 40 meses, en el marco de una concesión a 20 años.
El acto de transferencia se realizó en las propias instalaciones de la terminal y estuvo encabezado por el ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Marcelo Nazur, junto al secretario de Asistencia Legal y Técnica, Nicolás Pacios; la directora de Planeamiento y Proyectos, Virginia Pizzolitto; la escribana adjunta Josefina Jaeggy; representantes de la Fiscalía de Estado; y autoridades de la UTE adjudicataria. También participó el ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa.

En el momento de la entrega formal, Nazur subrayó la magnitud del hito: "Hoy es un día importantísimo para la provincia de Tucumán. Después de 30 años la terminal cambia de manos. Por instrucciones precisas del gobernador Osvaldo Jaldo, hemos proyectado una terminal de excelencia, como lo fue en sus mejores años. Estamos iniciando un cambio de paradigma donde la seguridad, el confort y la tecnología serán la prioridad para que los tucumanos vuelvan a sentirse orgullosos de su terminal".
El proyecto de transformación no se limitará a los sanitarios. El pliego de inversiones incluye la instalación de un sistema de vigilancia con 150 cámaras de alta resolución bajo estándar aeroportuario, la creación de salas de espera climatizadas, incorporación de espacios verdes y una renovación integral de la fachada. A esto se sumará una oferta comercial ampliada: locales nuevos, un área de shopping y un patio de comidas, con el objetivo de convertir al edificio en un espacio de uso cotidiano para los vecinos, más allá del viaje.
Un punto que el Ministerio enfatizó es que las obras no interrumpirán el servicio. La terminal operará al cien por ciento de su capacidad durante todo el proceso, que avanzará por etapas para preservar tanto las frecuencias como la comodidad de quienes transiten por allí.
Sobre el control del proceso, Nazur fue contundente: "El control del Gobierno será riguroso. Vamos a formar una comisión especial con distintos estamentos del Ministerio, como la SEOP, la DAU, Transporte y el área Legal y Técnica, para hacer un seguimiento estricto y garantizar que se cumpla con cada punto del contrato y de la propuesta de inversión".

Desde la firma concesionaria, Ingeco S.A., su presidente Marcelo Katz recibió la transferencia con entusiasmo: "Hemos recibido formalmente la concesión y, a partir de hoy, asumimos el compromiso de llevar adelante este nuevo proyecto. Se trata de un desafío que nos entusiasma, con una inversión significativa orientada a la puesta en valor integral del predio, la recuperación de espacios y la modernización y jerarquización de sus edificios. Asimismo, incorporaremos nuevos servicios, locales comerciales, un área de shopping y un patio de comidas, con el objetivo de acercar este espacio a los vecinos y potenciar su uso y funcionalidad".
De acuerdo a lo señalado por el Gobierno provincial, la iniciativa apunta a recuperar un nodo de conectividad estratégico para la capital tucumana y para toda la región del NOA.