
En la tarde de ayer el Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aprobó una resolución que insta a la República Argentina y al Reino Unido, a retomar las negociaciones por la soberanía de las Islas Malvinas.
Durante la sesión, el canciller Pablo Quirno denunció la militarización británica en el Atlántico Sur y rechazó la explotación de recursos naturales en el área en disputa.
La resolución recibió el respaldo unánime del comité y fue presentada por Chile, con el acompañamiento de Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela. Además, delegaciones de Brasil, México, China, Indonesia, Irak y Sierra Leona apoyaron la posición argentina durante la audiencia celebrada en Nueva York.
Pablo Quirno encabezó la exposición argentina junto al embajador ante la ONU, Francisco Tropepi, y la secretaria de Malvinas, Paola Di Chiaro.
"La Argentina aspira a construir un vínculo maduro con el Reino Unido, pero una relación de esa naturaleza exige abordar la cuestión central: exige hablar de soberanía", afirmó el canciller.
El funcionario recordó que Naciones Unidas sostiene desde 1965 que la controversia debe resolverse mediante negociaciones entre ambas partes.
Uno de los principales cuestionamientos del Gobierno apuntó a la presencia militar británica en el archipiélago.
Quirno aseguró ante el comité que actualmente hay alrededor de 1.200 efectivos destacados en el territorio, frente a una población civil cercana a las 3.000 personas. "Esa proporción revela el carácter estratégico y militarizado de la ocupación", sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores.
El canciller también rechazó la posición británica respecto del principio de autodeterminación de los pueblos. "En las Islas Malvinas no existe un pueblo colonizado titular de ese derecho, sino una población británica implantada por la potencia ocupante", afirmó.
Licencias petroleras y pesqueras
El Gobierno también denunció el otorgamiento de permisos para explotar hidrocarburos y recursos pesqueros en áreas cuya soberanía permanece en disputa.
Quirno mencionó en particular el proyecto Sea Lion, ubicado en la cuenca Malvinas Norte, impulsado por las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum. Según recordó, ambas compañías anunciaron a fines de 2025 avances para desarrollar el yacimiento offshore.
"La Argentina continuará adoptando todas las medidas legítimas necesarias para proteger sus derechos e intereses soberanos", afirmó el canciller.