
La comisión especial encargada de la Reforma del Código de Planeamiento Urbano (CPU) de San Miguel de Tucumán avanzó este miércoles en una nueva etapa del proceso participativo destinado a diseñar la normativa que definirá el crecimiento y desarrollo de la capital tucumana durante las próximas décadas.
La quinta audiencia pública, realizada en el Concejo Deliberante, contó con la participación de especialistas de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), quienes expusieron propuestas y herramientas para enriquecer el futuro marco normativo.
Del encuentro también participaron funcionarios municipales, investigadores, docentes y concejales que integran la comisión especial creada para impulsar la actualización del Código.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue la incorporación de la innovación tecnológica como herramienta para la planificación y gestión urbana. En ese sentido, el secretario de Innovación Tecnológica del Municipio, Omar Abraham, destacó la importancia de que la futura normativa contemple criterios vinculados a las ciudades inteligentes. “Uno de los siete ejes principales hace referencia a la innovación tecnológica y a todo lo relacionado con una ciudad inteligente. Desde la Secretaría estamos realizando nuestro aporte en ese sentido”, señaló.
El funcionario explicó que las distintas audiencias permitieron reunir propuestas provenientes de instituciones académicas y organismos técnicos que servirán como base para la redacción del nuevo instrumento urbanístico. “Hoy le tocó al CONICET, a través del Instituto de Geografía, exponer sobre distintos temas vinculados a la relación con otros municipios, el patrimonio, la movilidad, las zonas constructivas y la innovación. Todo eso se está recopilando para construir el nuevo Código de Planeamiento Urbano que estimamos regirá durante los próximos 30 años”, indicó.
Abraham remarcó además que la innovación tecnológica constituye uno de los pilares estratégicos de la gestión municipal encabezada por Rossana Chahla. “Nuestra intendenta nos marcó un lineamiento muy claro: la innovación tecnológica es una política de Estado. El objetivo es facilitar la vida de los ciudadanos mediante aplicaciones para realizar trámites, herramientas que mejoren la circulación, semáforos inteligentes y otras soluciones que ya se utilizan en distintas ciudades del mundo”, sostuvo.

Por su parte, el coordinador del equipo técnico municipal encargado de la reforma del CPU, Luis Lobo Chaklián, destacó la calidad de los aportes realizados por los especialistas y valoró la mirada interdisciplinaria que se viene incorporando al debate. “Estamos muy contentos porque lo que estamos construyendo es una visión integral de la ciudad. Los aportes que realizan todos los participantes son sumamente valiosos”, expresó.
Según explicó, las contribuciones de la comunidad científica permiten proyectar con mayor precisión los desafíos urbanos de las próximas décadas. “La gente del CONICET aporta metodologías de medición muy interesantes sobre contaminación sonora, calidad ambiental y otros indicadores urbanos. Además, el Instituto de Geografía presentó estudios sobre la evolución demográfica de San Miguel de Tucumán. Son datos fundamentales para pensar una ciudad a largo plazo”, afirmó.
Lobo Chaklián consideró que la elaboración de un nuevo Código de Planeamiento requiere la participación activa de múltiples actores sociales e institucionales. “La ciudad es una construcción colectiva. No se trata solamente de edificios o normas urbanísticas. Estamos definiendo cómo queremos que sea San Miguel de Tucumán en el futuro”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que alcanzar una ciudad equilibrada y sostenible demanda el compromiso conjunto del Estado, el sector privado, las organizaciones y la ciudadanía. “Buscamos una ciudad sin déficits y con oportunidades para todos. Para lograrlo necesitamos el aporte de la Provincia, la Nación, las instituciones, las asociaciones y cada uno de los vecinos. Todos los aportes son fundamentales para construir una ciudad que nos contenga”, manifestó.
El objetivo: un nuevo Código antes de fin de año
El presidente de la comisión especial de Reforma del CPU, el concejal Facundo Vargas Aignasse, destacó que la iniciativa atraviesa actualmente una etapa clave de consulta y participación. “Estamos cumpliendo la quinta audiencia de esta primera etapa de reforma. La comisión fue conformada por concejales y representantes del Departamento Ejecutivo con el objetivo de escuchar todas las miradas sobre la ciudad”, explicó.
El edil indicó que la audiencia estuvo especialmente orientada a recoger las perspectivas del ámbito universitario y científico. “Queremos conocer cuál es la mirada de cada sector y cuáles son los aspectos que consideran prioritarios. Esa información es fundamental para enriquecer el proyecto”, afirmó.
Vargas Aignasse subrayó que la construcción de consensos es una condición indispensable para el éxito de la iniciativa. “Solamente escuchando a todos los sectores vamos a poder concluir esta primera etapa del proceso, que es justamente el ciclo de audiencias públicas”, señaló.
Además, adelantó que la expectativa de la comisión es concluir la redacción del nuevo instrumento urbanístico antes de finalizar el año. “Queremos que antes de fin de año San Miguel de Tucumán tenga un nuevo Código de Planeamiento Urbano”, aseguró.

El aporte del CONICET
Entre los aportes presentados durante la jornada se destacó la propuesta de la docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la UNT e integrante del CONICET, Ana Gómez Marigliano, quien planteó incorporar tecnología desarrollada en Tucumán para mejorar la gestión urbana. “Nuestra propuesta apunta a modernizar la ciudad y generar conciencia sobre el uso de la tecnología. En Tucumán tenemos profesionales altamente capacitados para impulsar grandes transformaciones”, sostuvo.
La especialista explicó que el proyecto contempla la implementación de una red de multisensores capaz de relevar información urbana en tiempo real para facilitar la toma de decisiones. “Estamos proponiendo una red de multisensores para diagnóstico, gestión y monitoreo en tiempo real, desarrollada por nosotros, que podría implementarse inicialmente en una etapa piloto y luego ampliarse progresivamente a toda la ciudad”, detalló.
Para Gómez Marigliano, la incorporación de estas herramientas permitiría posicionar a San Miguel de Tucumán como una referencia nacional en materia de innovación urbana. “Queremos convertir a San Miguel de Tucumán en una ciudad ejemplo para el país y, por qué no, también para el mundo”, concluyó.