
En medio de un clima político cada vez más áspero en Tucumán, el presidente de La Libertad Avanza en la provincia, Lisandro Catalán, salió al cruce de las críticas del diputado nacional Pablo Yedlin con un mensaje directo y sin matices.
La respuesta llegó tras cuestionamientos públicos del legislador, y Catalán no eligió el camino de la moderación. Por el contrario, apuntó de lleno contra lo que definió como “cuarenta años de decadencia política” en Tucumán.
“Pablo, durante años hicieron de la política un negocio y dejaron un país devastado”, lanzó el dirigente libertario, en una declaración que rápidamente circuló en redes y grupos partidarios.
Catalán fue más allá y vinculó a Yedlin con la historia reciente de la provincia: “Sos parte de los mismos 40 años que gobernaron la provincia mientras las escuelas se caen a pedazos, sin vidrios, sin calefacción, suspendiendo clases cada vez que baja la temperatura. Esa es la herencia que hoy pretenden defender”.
El dirigente de La Libertad Avanza no ahorró críticas al discurso del oficialismo provincial y nacional de gestiones anteriores. “Hablan de ética los que administraron la decadencia. Hablan de justicia social los que multiplicaron la pobreza”, afirmó, en un tono que dejó en claro que la disputa no es solo personal, sino ideológica.
En su respuesta, Catalán también alineó su postura con el rumbo del presidente Javier Milei, a quien mencionó explícitamente como referencia política. “No nos van a correr con discursos morales quienes fueron responsables del fracaso. El rumbo que nos marcó el presidente Javier Milei fue claro: orden, responsabilidad y fin de los privilegios”, sostuvo.
Según el referente libertario, la confrontación actual expresa dos modelos contrapuestos. “Vinimos a terminar con el saqueo, con la impunidad y con la hipocresía. La diferencia es clara: ustedes representan el sistema que fracasó, nosotros representamos el cambio que avanza”, enfatizó.
Finalmente, Catalán apeló al clima social que, asegura, percibe en sus recorridas por la provincia. “Los tucumanos se están dando cuenta. Lo vemos en cada barrio, en cada recorrido, en cada charla cara a cara. Hay un despertar en la provincia y esa conciencia se va a ver reflejada en las urnas”, concluyó.
La tensión entre ambos espacios refleja una disputa que, lejos de apagarse, anticipa un escenario electoral cargado de confrontación discursiva en Tucumán.