Dólar Oficial
$1.535
Dólar Blue
$1.545
Dólar Tarjeta
$1.995,50
Euro
€1.759,92
Real
R$296,77
Azúcar Tucumán · 50kg
$36.315
Azúcar Int. · Londres N5
US$24,707
Azúcar Int. · EEUU N11
US$423,29
Bioetanol de caña ($/L)
1.072
Bioetanol de maíz ($/L)
982.976

El Ministerio de Exteriores de Marruecos rechazó este jueves las acusaciones sobre una supuesta responsabilidad de sus autoridades en la entrada masiva de migrantes a Ceuta registrada en julio y advirtió que no aceptará convertirse en “el chivo expiatorio” de los “ajustes de cuentas políticos” en España.
“El Reino de Marruecos se niega a ser un fondo de comercio preelectoral y tampoco admite ser el chivo expiatorio de los ajustes de cuentas políticas”, señaló el Ministerio en un comunicado difundido por la cadena española RTVE y recogido por Noticias Argentinas.
Rabat lamentó que “algunos círculos políticos y mediáticos españoles persistan en explotar” a Marruecos “con fines políticos internos” y calificó de “lamentable” que partidos de larga trayectoria hayan ingresado en una dinámica en la que, según sostuvo, prevalece “la escalada irracional y populista sobre el sentido común”.
Pese a las diferencias surgidas por la crisis migratoria, el Gobierno marroquí remarcó que mantiene con España una relación basada en la “buena vecindad geográfica, entendimiento político, asociación económica y cooperación en materia de seguridad”.
Según el comunicado, esa orientación alcanzó su mayor expresión tras la visita del rey Felipe VI y del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Rabat en abril de 2022, cuando comenzó una nueva etapa en las relaciones bilaterales.
Marruecos defendió además que la cooperación migratoria con España “siempre ha sido coordinada y eficiente”, aunque reconoció que los acontecimientos registrados en Ceuta requieren “un examen exhaustivo” para determinar las circunstancias, identificar posibles interferencias y evitar que vuelvan a producirse.
El Gobierno marroquí cuestionó que continúen las acusaciones pese a que, según afirmó, “ningún dato o informe establece ninguna implicación de las autoridades marroquíes”.
También preguntó por qué los migrantes en situación irregular no son devueltos pese al compromiso de Rabat de readmitirlos y planteó: “¿Por qué se mantiene a los menores no acompañados alejados de sus familias, cuando Marruecos ha solicitado urgentemente su retorno?”.
La respuesta de Rabat se conoció un día después de que el Gobierno español desclasificara 40 documentos e informes de inteligencia relacionados con la crisis migratoria.
De acuerdo con esa documentación, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) mantuvo el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva, comunicaciones con la Delegación del Gobierno y la Guardia Civil en las que expresó preocupación por convocatorias difundidas en redes sociales y por la posibilidad de un “asalto” por “mar y tierra” a la ciudad autónoma.
Los documentos también indican que el CNI comunicó ese mismo día a los servicios de inteligencia marroquíes, mediante una “nota urgente”, la existencia de mensajes que circulaban en redes sociales y grupos de mensajería.
El Gobierno español sostiene, sin embargo, que esa información no permitía anticipar la magnitud de los acontecimientos posteriores. Sánchez afirmó que los avisos recibidos “en modo alguno constituían o podían interpretarse como un indicador de la escala, naturaleza o probabilidad de lo que pasó después”.
El Ejecutivo español también sostiene que, a partir de la información disponible, no puede concluirse que Marruecos haya organizado la entrada masiva.
Según las cifras oficiales incluidas en la información difundida, entre 70.000 y 80.000 personas ingresaron en Ceuta durante el 30 y el 31 de julio y al menos 141 personas murieron en la frontera.