
La provincia de Tucumán amaneció bajo alerta amarilla por tormentas y con un escenario climático inestable que se mantendrá durante todo el viernes. El pronóstico anticipa lluvias persistentes, posibles tormentas localmente fuertes y condiciones que obligarán a salir con paraguas y extremar precauciones.
La jornada comenzó con 18 grados, una humedad del 99%, vientos del sur a 13 kilómetros por hora y visibilidad reducida a 7.000 metros. Para la tarde se espera que la temperatura máxima no supere los 25 grados, mientras que las precipitaciones podrían intensificarse hacia la noche.
El informe oficial advierte que el área será afectada por tormentas aisladas, algunas de ellas fuertes, acompañadas por granizo, intensa actividad eléctrica y ráfagas de hasta 80 km/h. Además, se estiman valores de precipitación acumulada entre 30 y 60 milímetros, con posibilidad de superar esos registros de manera puntual. En sectores elevados de la cordillera, los fenómenos podrían presentarse en forma de nieve o granizo.
La inestabilidad no se limitará al viernes. Para el sábado se prevén nuevas lluvias con temperaturas que oscilarán entre los 20 y 29 grados, mientras que el domingo el termómetro podría superar los 30 grados. De cara al cierre del fin de semana largo de Carnaval, las condiciones tenderían a mejorar recién entre el lunes y el martes, con máximas que alcanzarían los 34 grados.