
El reggaetón vivió una noche diferente en la Ciudad de Buenos Aires con la llegada de Yandel, quien apostó por un formato sinfónico que elevó sus hits a otra dimensión. Tras su paso por Córdoba, el referente boricua desembarcó en el Arena de Villa Crespo con localidades agotadas y un espectáculo que combinó perreo, elegancia y potencia orquestal.

Vestido de total black y acompañado por una orquesta en vivo, el exintegrante del histórico dúo Wisin y Yandel repasó una lista de canciones que marcaron a toda una generación. Sonaron clásicos como “Abusadora”, “Te siento”, “Noche de sexo”, “Rakata”, “Pam Pam”, “Mayor que yo” y “Algo me gusta de ti”, desatando la euforia de un estadio que no dejó de cantar y bailar.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando el músico presentó en el escenario a su hijo Sour, quien interpretó junto a él el tema “Everyday”. La ovación fue inmediata y el joven dejó en claro que el legado musical continúa, en una escena que combinó emoción familiar y proyección artística.
Durante la velada, Yandel agradeció el cariño del público argentino y destacó el desafío que implica llevar el reggaetón a un formato sinfónico. Con más de dos décadas de trayectoria, el artista reafirmó su vigencia y demostró que el género urbano puede reinventarse sin perder su esencia.