
Obtenido de El Trece
Los estudios toxicológicos determinaron que Naomi Quirós, quien manejaba el UTV, presentaba 0,41 gramos de alcohol por litro de sangre, mientras que Manuel Molinari, al volante de la Amarok, registró 0,25. Estos resultados contrastan drásticamente con la situación del padre de Bastian, cuyo examen arrojó un resultado de 0,0, confirmando que no había consumido ninguna sustancia antes del accidente.
La noticia fue recibida con sorpresa y llanto por parte del progenitor, quien se encuentra en un estado de shock y devastación psicológica. Según trascendió desde su entorno legal, el hombre se sintió engañado, ya que la conductora del vehículo en el que viajaban le habría asegurado personalmente que no había bebido, una versión que fue desmentida por la pericia científica.
Actualmente, el foco de la familia permanece en la evolución médica del menor, quien mostró una leve mejoría al respirar por sus propios medios por un breve período. En el plano judicial, la estrategia de la defensa, encabezada por Matías Morla, se centrará en los datos de las computadoras de los vehículos para determinar la velocidad del impacto y profundizar la responsabilidad de los conductores alcoholizados.