
El gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024, se sumó a una huelga de hambre masiva en el penal El Rodeo I, en las afueras de Caracas, según confirmaron su pareja y organizaciones de derechos humanos. La medida de protesta, que ya agrupa a más de 200 internos, busca visibilizar las condiciones de reclusión y la falta de progresos en las causas judiciales de los detenidos.
La noticia fue difundida por María Alexandra Gómez, pareja de Gallo, quien aseguró en redes sociales que su esposo exige “asistencia consular” y la visita de la Cruz Roja Internacional para considerar levantar la huelga. Gómez responsabilizó al director del penal, Martínez Rangel, y a autoridades del gobierno venezolano por la integridad física de su pareja y los demás presos extranjeros e inocentes.
La protesta fue reportada inicialmente por la ONG Foro Penal, que lidera la defensa de los llamados “presos políticos” en Venezuela, aunque las cifras varían: su director, Alfredo Romero, estimó inicialmente en alrededor de 100 los participantes, mientras que familiares sostienen que el número es considerablemente mayor.
La huelga se produce en el contexto de la reciente aprobación de una Ley de Amnistía en Venezuela, de la que numerosos detenidos afirmaron haber quedado excluidos, lo que intensificó el malestar dentro de El Rodeo I y otras cárceles del país.
El caso Gallo ha generado tensión diplomática entre Buenos Aires y Caracas, y su situación fue calificada por la Cancillería argentina como detención arbitraria ante instancias internacionales.
La huelga de hambre se suma a las denuncias de familiares y activistas sobre la falta de avances en liberaciones y el deterioro de la situación de cientos de detenidos por causas políticas.