
Una intensa tormenta con fuertes ráfagas de viento, actividad eléctrica y lluvias aisladas se desató pasadas las 19 horas del martes y afectó principalmente a San Miguel de Tucumán y a localidades del área metropolitana y del norte provincial. Si bien no se registraron inundaciones ni personas heridas, el fenómeno dejó como principal consecuencia la caída de árboles y daños en la infraestructura urbana.

De acuerdo al relevamiento oficial, se contabilizaron 28 árboles caídos en San Miguel de Tucumán, 11 en Tafí Viejo y uno en Yerba Buena, además de la caída de cinco postes de luz en la Capital y tres en Tafí Viejo. También se reportaron voladuras de techos, dos en la Capital y una en Tafí Viejo, y el colapso parcial de una estructura de pared en la ciudad capital.

Las ráfagas de viento y la intensa actividad eléctrica generaron además complicaciones en el servicio eléctrico, luego de que una descarga afectara a un transformador de energía, provocando cortes en distintos sectores. En el pico del temporal, alrededor de 1.900 usuarios resultaron afectados, aunque con el correr de las horas gran parte del suministro fue restablecido.

Durante la noche y la madrugada, cuadrillas de Defensa Civil, personal municipal y equipos de la empresa EDET trabajaron en el despeje de árboles, aseguramiento de postes con riesgo de caída y recuperación del tendido eléctrico. Según el último informe, hacia las 7 de la mañana solo se registraba un árbol caído en San Miguel de Tucumán y un corte puntual en Romero Pozo, mientras el resto de las situaciones críticas se fueron normalizando de manera progresiva.