
El camino hacia una normativa de educación ambiental en Tucumán dio un paso decisivo tras superar los obstáculos políticos que paralizaron su sanción hace un par de meses. La Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, tras unificar criterios con la Comisión de Educación, emitió un nuevo dictamen favorable para el proyecto de ley que busca integrar la problemática climática en las aulas de toda la provincia. Este avance parlamentario se produce luego de la controversia desatada el pasado 26 de marzo, cuando la iniciativa —que ya contaba con apoyo técnico y político— fue retirada del orden del día y devuelta a comisión a último momento, generando un profundo malestar entre los legisladores que denunciaron una supuesta resistencia por parte de la cartera educativa provincial.
Tras el encuentro reciente, de la que participaron la legisladora Adriana Najar, presidenta de la comisión, Claudio Viña, Sandra Figueroa, Silvia Elías de Pérez, Hugo Ledesma, Maia Martínez y Edith Comolli, Najar destacó la labor realizada para destrabar la norma: "Después de un arduo trabajo, finalmente logramos emitir un dictamen conjunto que incorpora aportes de todos los proyectos presentados por distintos legisladores". La parlamentaria peronista subrayó que existe una "gran voluntad" del cuerpo legislativo para consolidar este marco legal, el cual establece en su primer artículo la adhesión a la ley nacional. Según Najar, "la provincia necesita una educación ambiental transversal y consensuada con los distintos estamentos, que tenga un encuadre legal dentro del Ministerio de Educación", permitiendo fortalecer las acciones que ya se realizan en las escuelas y articularlas con otras instituciones.

Este nuevo consenso intenta cerrar la herida abierta en la sesión de fines de marzo, calificada en su momento como un inesperado cambio en el orden del día. En aquella oportunidad, el pedido del jefe de la bancada oficialista, Roque Tobías Álvarez, de retornar el proyecto a comisión —pese a contar con el aval previo del Ejecutivo— provocó reacciones punzantes. La legisladora Silvia Elías de Pérez fue una de las voces más críticas, defendiendo el trabajo de la comisión y lanzando una dura ironía contra la gestión educativa: “Quiero hablar y defender el trabajo responsable de la comisión... no me llama la atención que nos bajen algo de Educación”, sentenció tras el freno de la ley. En esa misma línea, Najar había defendido la seriedad del proceso previo, agradeciendo a los miembros que trabajaron de manera consciente para aunar criterios de más de cuatro proyectos diferentes.
La necesidad de esta ley también fue fundamentada por el legislador Claudio Viña, quien vinculó la urgencia de la norma con la crisis climática y el concepto de "casa común" del Papa Francisco. Viña advirtió sobre la deuda pendiente del sistema educativo en la materia: “Creo que es esencial que las escuelas, los colegios tengan en la currícula una materia relativa al cuidado del ambiente, no solamente un cartelito que dice separemos los residuos. Creo que tenemos una deuda muy grande pendiente”. Con el nuevo dictamen, el proyecto se encamina nuevamente al recinto, buscando establecer una política de Estado que garantice que la educación ambiental deje de ser un esfuerzo aislado para convertirse en una formación sistemática en todo el territorio tucumano.