
Tendecia de Noticias.-
La historia de Laura y Marcelo con el cielo comenzó en 1995, cuando ambos tenían alrededor de 35 años. Aunque siempre mantuvieron vivas las ganas de realizar travesías largas, la llegada de la pandemia y distintas circunstancias alinearon los planetas para impulsar el gran sueño de dar la vuelta a la Argentina. Para lograrlo, necesitaban la máquina adecuada, lo que los llevó a transformar por completo la aeronave que ya tenían basada en Villa Rumipal, mientras que ellos residen en Villa General Belgrano, en el Valle de Calamuchita.

El gran protagonista de la aventura es el Defiant, un avión anfibio liviano con un pasado singular. Según recuerda Marcelo, el avión llegó a sus manos gracias a un amigo, encontrándose hangarado y en un estado de semiabandono durante muchos años. La pareja lo tomó, lo puso en vuelo y finalmente decidió realizar una reconstrucción total a fines de 2024. "Le cambiamos el motor, le cambiamos las alas, le cambiamos todo", detalla el piloto sobre el minucioso proceso de renovación. El nombre elegido evoca precisamente ese espíritu: el desafío de reconstruir la estructura y la audacia de cruzar el territorio nacional de punta a punta.
La bitácora de viaje contempla el exigente objetivo de visitar al menos una localidad por provincia. En su recorrido hacia el sur, ya completaron la Patagonia pasando por 24 localidades de provincias como San Luis, Mendoza, Neuquén, Chubut, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Laura explica que la perspectiva desde el aire revela paisajes diversos y conmovedores que no se aprecian de la misma manera desde la tierra, destacando que toda la república es hermosa. En el aire se mueven con absoluta libertad; planifican el vuelo de forma estricta por seguridad, pero dejan que el clima y el magnetismo de cada destino dicten los días de permanencia.

Toda esta travesía íntima queda registrada en sus redes sociales, como en su canal de YouTube, bajo el nombre de Defiant 292. Aunque al principio nació como un registro para el placer propio, el proyecto busca generar una corriente de simpatía e inspirar a la comunidad. "Lo que queríamos es que la gente se anime a volar", señala Laura, quien además busca romper el mito de que con aviones de este tamaño solo se pueden realizar vuelos recreativos locales a los alrededores de un aeródromo.
Su reciente paso por Tucumán dejó recuerdos muy especiales en los pilotos, quienes llegaron con la idea fija de conocer la Casa Histórica. La fisonomía de la ciudad superó ampliamente sus expectativas por su organización y su belleza estética, destacando atractivos como la Plaza Independencia, la Casa de Gobierno, el Parque 9 de Julio y los bajos relieves de Lola Mora. El viaje continuará ahora hacia Metán, en Salta, y seguirá subiendo hacia Jujuy, antes de iniciar el descenso por el este del país a través de Corrientes y Entre Ríos para terminar de abrazar el mapa entero.