
Imagen creada con Inteligencia Artificial.
El INTA Yuto, en el norte de Salta, cumple un rol estratégico en la prevención del HLB, una enfermedad que amenaza a los cítricos, no tiene cura y obliga a erradicar las plantas afectadas. Desde ese laboratorio, que trabaja en coordinación con el Senasa, se realizan diagnósticos oficiales para monitorear la situación sanitaria en provincias como Salta y Jujuy, en una región que hasta ahora se mantiene libre de la bacteria.
La técnica Rosario Vitoria, referente del área, explicó que desde 2010 se llevan adelante análisis todos los años en el marco del Programa Nacional de Prevención del HLB, con resultados negativos en cada control. Esa situación representa un alivio para el NOA, especialmente si se tiene en cuenta que la enfermedad ya se encuentra presente en el NEA. “Con cada prueba negativa suspiro, es un alivio”, expresó durante una entrevista con Bichos de Campo.
Según detalló, la dificultad del HLB es que no siempre presenta síntomas claros y, cuando aparecen, pueden confundirse con deficiencias nutricionales u otras afecciones del cultivo. Por eso, el método más confiable es el diagnóstico mediante PCR en tiempo real, una técnica que permite detectar la presencia de la bacteria a partir del ADN extraído de las hojas.
Vitoria señaló que los muestreos se recomiendan entre febrero y julio, durante el período de brotación del citrus. Las muestras que llegan al laboratorio consisten en material vegetal, generalmente entre 8 y 10 hojas, y provienen no solo de Salta y Jujuy, sino también de Tucumán, la principal provincia citrícola del país. Además, se analiza material hospedero de la Diaphorina citri, el insecto vector capaz de transportar la bacteria, con especial atención a los controles para evitar el ingreso ilegal de material de propagación.
En ese esquema preventivo, el INTA Yuto incorporó una herramienta poco habitual: perros entrenados para detectar plantas, restos vegetales, yemas o varillas que puedan representar un riesgo sanitario. “En el 100% de los casos los perros las detectan”, aseguró la técnica, quien indicó que luego ese material es sometido a análisis de laboratorio.
El centro también está preparado para detectar mancha negra de los cítricos y Tilletia indica, conocida como “carbón del trigo”, una enfermedad monitoreada por la circulación de cargas y exportaciones que pasan por la región rumbo a Bolivia.
Los resultados negativos arrojados hasta ahora por el INTA son un alivio para los productores, sobre todo ahora que se aproxima la campaña de exportación.