
Las economías regionales continúan atravesando un escenario heterogéneo, aunque con predominio de indicadores negativos. Así lo reflejó el último Semáforo de Economías Regionales elaborado por Coninagro, correspondiente a abril de 2026, que ubicó a ocho actividades en rojo, siete en amarillo y apenas cuatro en verde. El único cambio respecto del mes anterior fue la mejora de la papa, que salió de la zona crítica y pasó a una situación intermedia.
El informe analiza tres variables para evaluar el estado de cada actividad: el negocio, que contempla la evolución de precios y costos; el componente productivo, que mide área sembrada, stock o producción; y el mercado, que observa el comportamiento de exportaciones, importaciones y consumo interno. A partir de estos indicadores se determina el color asignado a cada cadena productiva.
Entre las actividades que permanecen en rojo figuran la yerba mate, el arroz, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, la leche, la mandioca y el maní. Según el relevamiento, en la mayoría de estos casos el principal inconveniente está vinculado al negocio, debido a que los precios percibidos por los productores evolucionaron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos, deteriorando la rentabilidad.
En el extremo opuesto, el color verde, se ubicaron los bovinos, ovinos, granos y miel. Estas actividades mostraron un mejor desempeño económico, con precios que crecieron por encima de la inflación y buenos indicadores de mercado. No obstante, Coninagro advirtió que en el caso de los granos existe una señal de alerta por el incremento de los fertilizantes nitrogenados y del gasoil.

Las producciones clasificadas en amarillo fueron forestal, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y papa. En estos sectores, el informe detectó una combinación de precios rezagados, demanda estable y costos elevados, factores que prolongan los procesos de recuperación y dificultan la consolidación de mejoras sostenidas.
El caso de la papa fue la principal novedad del mes. La actividad logró abandonar la zona roja gracias a una recuperación de precios. Durante abril, el valor recibido por los productores se ubicó 65% por encima del registrado un año atrás y mostró una mejora mensual del 10%. Esta recuperación estuvo asociada a una reducción del 12% en la superficie sembrada durante la campaña actual, lo que derivó en una menor oferta disponible en el mercado.
El informe también incorporó una mirada de largo plazo. A partir de más de ocho años de seguimiento, Coninagro observó que la vitivinicultura fue la actividad que más tiempo permaneció en rojo, con indicadores negativos en más del 72% de los meses analizados. También se destacan el arroz y la citricultura, que registraron situaciones críticas en alrededor del 65% del período, mientras que la lechería acumuló un 64% de meses en rojo.

En materia de comercio exterior, las 19 actividades relevadas exportaron durante el primer cuatrimestre de 2026 un total de USD 19.866 millones, un 36% por encima del promedio histórico de la última década para ese período. El complejo granario explicó el 78% de ese monto, mientras que la carne bovina, la lechería y el maní completaron los principales rubros exportadores. A su vez, las importaciones totalizaron USD 1.463 millones, lo que implica que por cada dólar importado las economías regionales exportaron aproximadamente catorce.