
La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) conmemoró este lunes su 117° aniversario con un acto realizado en los jardines de la institución, donde autoridades provinciales, representantes del sector productivo, investigadores y trabajadores destacaron el rol estratégico que cumple el organismo en la generación de tecnología para el agro. La ceremonia incluyó la bendición del arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, además de la entrega de medallas y reconocimientos al personal por su trayectoria y compromiso.
El presidente del Honorable Directorio de la EEAOC, Roberto Sánchez Loria, destacó que la institución trasciende a la propia organización y constituye un patrimonio de toda la provincia. "Hay pocas instituciones con tanta antigüedad y tanta continuidad en su misión fundamental", afirmó, al remarcar que desde hace más de un siglo la Estación trabaja en la generación y transferencia de tecnología para fortalecer las principales agroindustrias tucumanas, especialmente la azucarera y la citrícola, además de otros cultivos estratégicos.

Sánchez Loria señaló además que la innovación permanente es una condición indispensable para responder a las nuevas demandas del sector. En ese sentido, explicó que el organismo concentra buena parte de sus esfuerzos en combinar productividad con sustentabilidad. "Tenemos que hacer jugar un factor de convergencia entre las capacidades productivas, las posibilidades productivas y el respeto del medio ambiente", sostuvo.
El director técnico de la EEAOC, Hernán Salas López, definió el aniversario como "una fecha de gran alegría, de orgullo y de fiesta" y recordó que la institución es la más antigua del país dedicada a la investigación agroindustrial. Explicó que actualmente desarrolla investigaciones en caña de azúcar, cítricos, soja, maíz, trigo, poroto, garbanzo y bioenergía, además de programas de mejoramiento genético mediante técnicas convencionales, transgénesis y edición génica. También subrayó que el desafío consiste en acompañar el crecimiento productivo "siempre en un marco de sustentabilidad con el medio ambiente", para garantizar un desarrollo sostenible hacia las próximas generaciones.

Salas López también defendió el valor de la investigación aplicada en un contexto de debate sobre el financiamiento científico. Recordó que la Estación es sostenida por el propio sector productivo y que eso obliga a transformar el conocimiento en soluciones concretas para el agro. "La Estación Experimental siempre ha tenido un perfil de investigación y de aplicación inmediata en el sector productivo", remarcó.
La joya de la abuela
Durante el acto, el ministro de Economía de Tucumán, Daniel Abad, transmitió el saludo del gobernador Osvaldo Jaldo y definió a la Estación Experimental como "una joya de la abuela", una expresión que repitió para destacar la permanencia y la relevancia de la institución a lo largo de 117 años. El funcionario sostuvo que, mientras otros organismos redujeron su actividad o cerraron parcialmente, la EEAOC continúa fortaleciendo la investigación y el desarrollo productivo gracias a una decisión política de sostener la inversión en ciencia y tecnología aplicada.
Abad también puso en valor las inversiones recientes realizadas por la institución, entre ellas la incorporación de un trapiche de última tecnología, valuado en alrededor de 300.000 dólares, que permitirá procesar y analizar muestras de caña directamente en sus instalaciones para profundizar las investigaciones sobre calidad, jugos y mejoramiento varietal. El ministro vinculó ese avance con la estrategia provincial de fortalecer la producción y consolidar a Tucumán como un polo de desarrollo del norte argentino.

Un poco de historia
Fundada el 27 de julio de 1909, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres nació por impulso del empresario y legislador tucumano Alfredo Guzmán, en un contexto en el que la industria azucarera enfrentaba importantes desafíos sanitarios y productivos. La iniciativa buscó crear un organismo capaz de aplicar el conocimiento científico para mejorar la producción agrícola y los procesos industriales, mediante la investigación y la transferencia tecnológica. Con el paso de las décadas, la institución amplió su campo de acción hacia otras cadenas agroindustriales, como los cítricos, los granos y la bioenergía, hasta convertirse en la primera estación experimental de su tipo en la Argentina y en un referente nacional para el desarrollo tecnológico del sector agroindustrial.