
La interna opositora tucumana sumó un nuevo capítulo de alto voltaje político luego de que dirigentes de La Libertad Avanza salieran en bloque a responder las críticas formuladas por el intendente radical de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, y por su jefe de Gabinete, Pablo Quiroga, contra el presidente del partido libertario en la provincia, Lisandro Catalán.
La controversia se originó a partir de las declaraciones de Macchiarola al diario La Gaceta en las que tildó de sectario al exministro del Interior de la Nación, cuestionó su estrategia política y sugirió la existencia de un acuerdo con el peronismo. “En ese purismo, personalmente considero que Catalán le hace el juego, que le hace el ‘caldo gordo’ al peronismo. No creo que sea inocente. Me hace sospechar de que tiene algún tipo de acuerdo electoral con el peronismo gobernante de Tucumán para facilitarle la reelección a Osvaldo Jaldo el año que viene”, sostuvo el jefe municipal.
Macchiarola también apuntó contra la residencia de Catalán y cuestionó sus aspiraciones electorales en la provincia. “Más de la mitad de su vida se la pasó en otra provincia. Para mí Catalán es un fantasma que orbita cuatro días al mes en Tucumán pretendiendo ser candidato a gobernador”, afirmó, al tiempo que postuló al diputado nacional Mariano Campero como la principal alternativa opositora para disputar la Gobernación en 2027.
Las declaraciones fueron respaldadas posteriormente por el flamante jefe de Gabinete de Yerba Buena, Pablo Quiroga, quien intentó diferenciar sus críticas del espacio libertario nacional, aunque concentró sus cuestionamientos en la figura del dirigente tucumano. “No es con La Libertad Avanza la diferencia. Nos unen muchas cuestiones y coincidimos ideológicamente en numerosos puntos. El problema no es con La Libertad Avanza; el problema es con una persona”, sostuvo.
Dura réplica libertaria
La respuesta libertaria fue inmediata y dejó en claro que el espacio no está dispuesto a aceptar esa distinción.
Uno de los primeros en salir al cruce fue el diputado nacional Gerardo Huesen, quien defendió el rol político de Catalán y cuestionó la gestión municipal de Yerba Buena. “Hablar así de Lisandro Catalán es no entender nada de Tucumán: es el único que está ordenando, sosteniendo y liderando una oposición real contra el aparato peronista”, afirmó.
El legislador libertario también aprovechó para marcar diferencias con el modelo de gestión del Municipio gobernado por la Juntos por el Cambio. “No podemos coincidir nunca con quienes no quieren achicar el gasto político en su municipalidad. El aumento del gasto y la cantidad de ñoquis explican por qué Yerba Buena está como está”, disparó.
En la misma línea se expresó el diputado nacional Federico Pelli, quien rechazó la posibilidad de separar a Catalán de la estructura partidaria y cruzó fuerte a Quiroga. “Lisandro Catalán es el presidente de La Libertad Avanza Tucumán y quien viene conduciendo este proyecto que día a día crece y se consolida en la provincia. Si el problema es con Lisandro Catalán, es también con La Libertad Avanza en Tucumán”, escribió en sus redes sociales.
La diputada nacional Soledad Molinuevo reforzó ese mensaje con una definición similar: “Si el problema es con Lisandro Catalán, también es con La Libertad Avanza Tucumán”.
La respuesta más dura llegó desde Yerba Buena. El concejal Álvaro Apud, integrante del interbloque libertario en esa ciudad, cuestionó directamente a Macchiarola y vinculó al radicalismo local con la fragmentación opositora ocurrida durante las elecciones provinciales de 2025. “Que Pablo Macchiarola hable de acuerdos con el peronismo es una muestra más del cinismo que domina a algunos dirigentes tucumanos”, expresó.
Apud recordó además que los sectores hoy enfrentados con La Libertad Avanza compitieron electoralmente contra el espacio de Javier Milei. “Los que dividieron a la oposición en 2025 fueron ustedes. Los que compitieron contra Javier Milei fueron ustedes. Los que hicieron el cierre de campaña de Unidos por Tucumán en Yerba Buena fueron ustedes”, sostuvo.
El edil fue más lejos al sugerir que algunos dirigentes opositores deberían revisar su propio historial político antes de formular acusaciones. “Si de acuerdos hablamos, sería bueno que expliquen su propia historia política antes de señalar a los demás. Algunos conocemos esos acuerdos de cerca. Tan de cerca que los sufrimos en carne propia”, afirmó.
El cruce deja al descubierto una disputa que excede las diferencias personales y que comienza a delinear el escenario político de cara a las elecciones de 2027, donde La Libertad Avanza aparece consolidado como principal espacio opositor para enfrentar al peronismo y Juntos por el Cambio apuesta a mantener estructuras de poder donde todavía es gobierno, como el caso de Yerba Buena.