
Aunque ratificó que dialogará con quien tenga que hacerlo, el gobernador Osvaldo Jaldo volvió a elevar el tono de sus críticas hacia el Gobierno nacional. Y lo hizo a partir de una ironía durante un acto en Aguilares, en el que se inauguró un Centro Educativo de Jóvenes y Adultos.
El martes por la tarde, luego de escuchar a la intendenta local, Gimena Mansilla; y al padre de esta, el presidente Subrogante de la Cámara, Sergio Mansilla, el gobernador tomó la palabra. El ex senador Mansilla había agradecido el apoyo de la Provincia para la concreción de ese nuevo edificio y otras obras públicas. Para hacerlo graficó al Poder Ejecutivo como un papá que ayuda a sus hijos (en este caso los municipios).
Jaldo, cuando pronunció su discurso, retomó el hilo que había seguido el legislador. "Y decía Sergio, como él habla muchas veces familiarmente de tener un papá refiriéndose al Gobierno de la provincia que puede asistir a los municipios, a las comunas. Yo digo, qué suerte que al papá lo tiene cerca, porque al papá mío lo tengo en Buenos Aires y para nada es bueno como el papá que él tiene en Tucumán", lanzó el mandatario tucumano.
Y prosiguió: "Yo voy a Buenos Aires y me dicen, 'no hay plata, no hay obra y volvete a Tucumán'." La verdad que me gustaría tener un papá como Sergio aquí también que me pueda solucionar los problemas", amplió el gobernador.
Luego, Jaldo llevó su argumentación al plano político y electoral. Le pidió tranquilidad a los vecinos de Aguilares y habló de tiempo. "Por eso, mucha tranquilidad, mucha reflexión. Seguramente por ahí la situación personal que tenemos que sabemos que mayoritariamente no es buena nos lleva a tomar decisiones equivocadas y difíciles, que luego la tenemos que pagar en el tiempo porque lo que pasa en la democracia no es casualidad. Lo que pasa en la democracia es lo que eligen los pueblos, lo que elige la ciudad y lo que elige un país.
Y cuando elegimos bien y elegimos por cuatro años, bien. Pero cuando nos equivocamos también nos equivocamos por cuatro años. Por eso creo que no hay mejor forma de trabajar juntos y unidos sabiendo que nos faltan muchas cosas, sabiendo que tenemos que hacer muchas cosas y sabiendo que lo que hacemos es importante pero no suficiente", expresó.
En otro tramo, defendió su postura dialoguista con el presidente Javier Milei. "Confíen que las decisiones que tomamos es por el bien de nuestra provincia. Quiero decirles que este gobernador, si bien no hay duda que he sido elegido por un espacio político a quién le debo mis casi 43 años de carrera en política en esta democracia, hoy al margen de defender ese espacio mi obligación es defender y trabajar por el 1 .900.000 tucumanos, dejando diferencias personales, haciendo un alto en el camino en las cuestiones políticas partidarias, porque a mí me interesa la gente que vive en Tucumán. Las gestiones que tenga que hacer en el Gobierno nacional las voy a hacer", afirmó.
"Tenga que conversar con quien tenga que conversar. Muchas veces nos tratarán bien y otras veces no", completó Jaldo.