
Organizaciones feministas, sociales, políticas y sindicales realizaron este lunes movilizaciones en distintas ciudades del país en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en una jornada que combinó reclamos históricos del movimiento con fuertes consignas contra el Gobierno nacional, lo que dejó en evidencia el neto tinte político de la jornada.
La convocatoria fue impulsada por el colectivo Ni Una Menos y contó con la adhesión de centrales sindicales como la CGT y las dos CTA, además de agrupaciones feministas y de izquierda como Pan y Rosas, donde milita la diputada nacional del Frente de Izquierda Myriam Bregman. También participaron organizaciones nucleadas en la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
Los organizadores resolvieron trasladar la movilización principal del domingo 8 al lunes 9 con el objetivo de acompañar la protesta con un paro de actividades que permitiera visibilizar el rol de las mujeres en la economía y en el funcionamiento cotidiano de la sociedad.
En la Ciudad de Buenos Aires, la concentración central partió desde el Congreso Nacional hacia la Plaza de Mayo a partir de las 16.30. La jornada federal tuvo réplicas en distintos puntos del país, entre ellos Tucumán, donde la movilización se realizó en Plaza Independencia, además de marchas en Paraná y Mar del Plata.

Entre los reclamos más reiterados durante la jornada se destacaron la lucha contra la violencia de género, la brecha salarial entre hombres y mujeres, la precarización laboral y la defensa de políticas públicas vinculadas a la agenda de género, en medio de cuestionamientos al rumbo del Gobierno nacional en esa materia.
Durante la movilización en la Ciudad de Buenos Aires se produjo además un episodio con fuerte carga política: un grupo de manifestantes con banderas de La Cámpora se desvió hacia el departamento de la expresidenta Cristina Kirchner, en el barrio de Constitución. Desde allí, la exmandataria, que cumple prisión domiciliaria tras haber sido condenada por delitos de corrupción en la causa Vialidad, salió al balcón para saludar a los militantes.
Más allá de las consignas netamente políticas, la jornada también puso el foco en indicadores que siguen mostrando desigualdades estructurales. De acuerdo con un informe del observatorio MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), durante enero y febrero de este año se registró en Argentina un femicidio cada 39 horas, lo que equivale a un promedio de 0,6 víctimas por día.
En el plano económico, un estudio reciente del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señaló que los ingresos de los hombres superan entre un 27% y un 29% a los de las mujeres, brecha que tiende a ampliarse en los sectores con mayor informalidad laboral.
Otro de los puntos señalados por organizaciones sociales es el incumplimiento de las obligaciones alimentarias. Según datos difundidos por UNICEF, siete de cada diez padres en Argentina no pagan la cuota alimentaria, lo que deja en manos de las madres la mayor parte de la responsabilidad económica y de cuidado en la crianza de los hijos.