
El Gobierno de la Nación dio un paso significativo en su política aerocomercial de apertura, al autorizar a la aerolínea Emirates a ampliar sus operaciones de carga aérea en Argentina, incluyendo la posibilidad de realizar vuelos dentro del territorio nacional.
La medida quedó formalizada mediante la Disposición 3/2026 de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial y se inscribe en el marco de los acuerdos bilaterales vigentes entre la Argentina y los Emiratos Árabes Unidos, así como del Memorándum de Entendimiento de Cielos Abiertos firmado por ambos países en febrero de 2025 en Abu Dabi.
La norma autoriza a Emirates Sucursal Argentina a explotar servicios regulares internacionales de transporte aéreo de carga exclusiva con derechos de tráfico que van desde la tercera hasta la novena libertad del aire, incluyendo expresamente el cabotaje.
Se trata de una habilitación de alcance inusual en el mercado aerocomercial local, ya que le permite a una aerolínea extranjera no solo transportar carga entre Argentina y terceros países, sino también operar tramos internos como parte de sus rutas internacionales de carga.
La Disposición 3/2026 destaca que la operatoria solicitada por Emirates “se encuentra contemplada en el marco bilateral que rige las relaciones aerocomerciales entre ambos países” y que la compañía cumplió con todos los recaudos legales, técnicos y administrativos exigidos por la normativa vigente. Tanto la Dirección Nacional de Transporte Aéreo como la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) emitieron dictámenes favorables previos a la autorización.
Novena libertad del aire: un cambio relevante para el mercado.
Uno de los puntos más relevantes de la habilitación es la concesión de derechos de novena libertad del aire, que permiten a Emirates operar vuelos de cabotaje dentro del país. Aunque esta facultad queda enmarcada en rutas internacionales de carga, su utilización representa un cambio estructural respecto del esquema tradicional, históricamente más restrictivo con la participación de aerolíneas extranjeras en el transporte interno.

Impacto logístico y oportunidades para las pymes
Desde el Gobierno subrayan que la autorización a Emirates tendrá un impacto directo en la logística y el comercio exterior, en particular para las pequeñas y medianas empresas. La flota de carga de la aerolínea emiratí, una de las más grandes y modernas del mundo, permitirá incorporar aeronaves de carga pura de gran porte, con capacidad para transportar altos volúmenes y cargas especiales de manera eficiente y con altos estándares operativos.
El prestigio internacional de Emirates SkyCargo, división logística del grupo, es señalado como un factor clave para facilitar que productores argentinos puedan colocar sus bienes en mercados internacionales de forma más competitiva, con mayor frecuencia de vuelos y mejores tiempos de tránsito.
El potencial beneficio alcanza especialmente a sectores como alimentos frescos, productos farmacéuticos, manufacturas de alto valor y cargas con requerimientos especiales de conservación o seguridad.
Consolidación de la conectividad aérea
La Secretaría de Transporte destacó que la decisión se inscribe en una estrategia más amplia orientada a fortalecer la conectividad aérea del país, tanto en el transporte de pasajeros como de cargas. En ese sentido, resaltó que Argentina viene registrando récords mensuales en ambos segmentos, impulsados por la apertura de nuevas rutas, la incorporación de aerolíneas extranjeras y la ampliación de servicios existentes.
Perspectivas
A corto plazo, la atención del sector estará puesta en cómo Emirates implementa efectivamente esta nueva autorización, qué rutas elige operar y de qué manera articula sus vuelos internacionales con posibles tramos internos. A mediano plazo, la medida podría servir como antecedente para futuras negociaciones con otras aerolíneas y para una redefinición más amplia del marco aerocomercial argentino.
En definitiva, la Disposición 3/2026 marca un punto de inflexión en la política de carga aérea del país. La combinación de apertura regulatoria, acuerdos bilaterales y apuesta por grandes operadores globales refleja la orientación del Gobierno hacia un modelo más desregulado y competitivo, cuyos resultados dependerán de su capacidad para equilibrar crecimiento, inversión y desarrollo del entramado productivo local.
