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EMERGENCIA SOCIAL

El avance del río Salí pone en jaque al barrio Las Piedritas y acelera el debate por una relocalización total

La crecida del río Salí, alimentada por el caudal de El Cadillal, arrasa con viviendas precarias y obliga a evacuar familias en el barrio Las Piedritas, mientras el Municipio y la Provincia analizan una relocalización definitiva ante el riesgo permanente para quienes viven en la vera del cauce.

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José Romero SilvaTendencia de noticias
31 ene, 2026 09:38 a. m. Actualizado: 31 ene, 2026 09:38 a. m. AR
El avance del río Salí pone en jaque al barrio Las Piedritas y acelera el debate por una relocalización total

La situación en el barrio Las Piedritas es de extrema desesperación. Las familias que viven más cerca de la vera del río Salí ven cómo el agua, tras llevarse calles y humedales, ahora avanza sin freno sobre sus casas y pertenencias. “Yo ya perdí mi casa y hay al menos unas 40 personas más en la misma situación”, relató Sonia, vecina de la zona, mientras intentaba rescatar lo poco que le quedó.


La fuerza del río, potenciada por el caudal que llega desde El Cadillal, obligó a montar el lunes pasado un operativo conjunto encabezado por el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, junto a funcionarios del Municipio de San Miguel de Tucumán. Como resultado, unas 18 familias fueron trasladadas al albergue municipal “Papa Francisco”, aunque otras decidieron permanecer en el lugar para custodiar sus pertenencias e intentar salvar chapas, camas, colchones, ropa y elementos sanitarios. Todo es escaso, pero nadie quiere perder lo poco que tiene.


Las Piedritas es un sector populoso, urbanizado de manera precaria y atravesado por una indigencia profunda. Muchos de sus habitantes sobreviven con changas, venta ambulante, recolección de cartón o residuos reciclables. La angustia es especialmente fuerte entre las mujeres, que ven cada vez más cerca su peor temor: quedar en la calle sin un destino claro. Este viernes, vecinos reclamaron a las autoridades mayor presencia y previsibilidad para saber dónde podrán vivir.



El secretario de Servicios Públicos del municipio capitalino, Luciano Chinkarini, se refirió a la situación y anticipó que se evalúa el traslado completo del barrio, al reconocer que nunca debió haberse instalado en ese lugar. “Todo el barrio Las Piedritas es un asentamiento irregular sobre terrenos ganados al río. Son zonas que no deberían ser ocupadas por viviendas, sino preservadas como humedales del río Salí”, explicó.


Según detalló el funcionario, el crecimiento del cauce del río responde a lluvias extraordinarias, las más intensas desde 1998 y 2016, y a la apertura del dique El Cadillal, que aceleró la erosión del barranco. “Esto provocó que el límite natural se vaya desmoronando y que al menos 11 terrenos ya hayan sido afectados”, señaló.


Chinkarini confirmó que las 18 familias evacuadas permanecen en el refugio municipal, en una solución de emergencia, pero advirtió que el problema es mucho mayor. “Estamos hablando de entre 120 y 140 familias que viven en un sector inundable, con un riesgo real para sus vidas. La urgencia está atendida, pero ahora debemos trabajar en una relocalización definitiva”, afirmó.


El abordaje, aseguró, es integral y coordinado entre el municipio y la provincia, con la participación de Defensa Civil, áreas sociales, salud y ambiente. Además, remarcó que por instrucción de la intendenta Rossana Chahla se reforzaron las acciones preventivas para evitar que las familias regresen a las viviendas más comprometidas, incluso con presencia policial.


A largo plazo, el objetivo oficial es recuperar toda la vera del río Salí como humedal, una zona clave desde el punto de vista ecológico para la ciudad. Mientras tanto, en Las Piedritas la incertidumbre domina cada jornada: el río sigue avanzando y, para decenas de familias, el tiempo para una solución definitiva se vuelve cada vez más urgente.

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