
La problemática de los basurales a cielo abierto sigue siendo uno de los principales desafíos ambientales y sanitarios de San Miguel de Tucumán. Aunque el mapa de focos georreferenciados creció de 448 en agosto a 461 en octubre de 2025, desde el Municipio aclaran que este aumento no implica necesariamente la aparición de nuevos basurales, sino una mejora en la capacidad de detección y registro, a partir de denuncias vecinales y relevamientos territoriales de la Brigada Ambiental Municipal (BAM). Muchos de estos puntos ya existían, pero no habían sido documentados por su difícil acceso o por estar fuera de la jurisdicción directa municipal.
En paralelo, los datos muestran un avance concreto en la erradicación de los focos más persistentes. La cantidad total de basurales activos descendió de 271 a 250, lo que representa una baja del 7,7%, mientras que los activos preexistentes se redujeron aún más, evidenciando la intervención sobre sitios históricos. Al mismo tiempo, crece el número de basurales inactivos, reflejo de tareas de saneamiento sostenidas en el tiempo. “En paralelo, la cantidad de basurales inactivos continúa creciendo, reflejando una mejora real en el saneamiento urbano”, se precisa.
El balance del trimestre resulta elocuente: durante agosto, septiembre y octubre se detectaron 19 nuevos puntos, pero se lograron sanear 34 basurales, generando una disminución real de los focos activos. “Se erradicaron más basurales de los que ingresaron al sistema”, resume el informe oficial enviado al Concejo Deliberante, marcando una tendencia que no se registraba en años anteriores. “Esta diferencia es el resultado del fortalecimiento de la capacidad municipal para detectar, registrar y actualizar el mapa de basurales con mayor nivel de detalle”, se lee.

La reincidencia, sin embargo, sigue siendo una constante en algunos sectores. Calles como Castro Barros y Rapelli, Belisario López y Calle 65 Sureste, o Diagonal Norte y Wilde concentraron decenas de intervenciones de limpieza en apenas tres meses, lo que da cuenta de prácticas arraigadas de disposición irregular de residuos y de la necesidad de reforzar el control y la educación ambiental.
En este escenario, la Brigada Ambiental Municipal se consolidó como el brazo operativo de la política ambiental. Solo en este trimestre realizó 7.125 intervenciones, y en su primer año de funcionamiento superó las 20.000 acciones en territorio, combinando prevención, verificación de denuncias, limpieza y, ahora, también facultades de inspección y sanción a infractores. Su trabajo permanente permitió duplicar los lugares visitados y ampliar la cobertura en los barrios más afectados por los basurales ilegales.

La situación de los canales
Durante agosto, septiembre y octubre, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán llevó a cabo una limpieza sostenida de canales a cielo abierto, en preparación para la temporada de lluvias. Se retiraron basura y sedimentos de los canales principales y secundarios, lo que representa una longitud total de 22.524 metros. Gran parte de este material proviene del uso cotidiano y de residuos arrojados de forma irregular.
Por primera vez, se realizó un relevamiento simultáneo del estado de todos los canales y se procedió a su limpieza de manera coordinada y en paralelo. Este enfoque integral permitió evitar tramos sin intervenir, asegurando un flujo continuo del agua y reduciendo el riesgo de obstrucciones durante las primeras tormentas del período estival. Estas acciones se enmarcan en el Plan Prelluvia y se ejecutan como refuerzo específico frente al inicio de los meses de mayor intensidad pluvial.

Además de los canales, se trabajó en los imbornales, que son los puntos de entrada del agua de lluvia hacia el sistema de colectores subterráneos. La limpieza de los imbornales incluyó el retiro de basura acumulada, hojas, tierra y objetos que suelen bloquear estos dispositivos, permitiendo que el agua escurra sin obstáculos y evitando acumulaciones en las calles.
Con estas tareas, la Municipalidad despeja el sistema de desagües en general (canales a cielo abierto y sistema de colectores subterráneos). Más allá del refuerzo Prelluvia, se continuará con la política de limpieza y mantenimiento permanente, sosteniendo un esquema de trabajo constante a lo largo del año. En este tiempo, según datos oficiales, se levantaron unas 6.000 toneladas de basura de los canales que atraviesan la ciudad.
A partir de diciembre de 2025, se puso en marcha un Plan Integral de Mantenimiento de Canales e Imbornales, que dará continuidad a estas acciones con una rutina anual de inspección, limpieza y acondicionamiento. Este plan permitirá pasar de operativos intensivos previos a las lluvias a un esquema sostenido todo el año, con sectores priorizados y frecuencias definidas, fortaleciendo la capacidad hidráulica y reduciendo el riesgo de futuras obstrucciones.
Conclusiones del informe: un sistema que empieza a dar resultados
En las conclusiones del Informe Trimestral de Emergencia Ambiental y Sanitaria (agosto-octubre 2025), el Municipio destaca que este período marca “un punto de inflexión” en la política ambiental local. La inauguración del primer Campus Educativo Ambiental del país y el primer año de consolidación de la BAM son señalados como los dos pilares de una transformación que deja atrás los operativos aislados para dar lugar a un sistema ambiental integral.
El documento subraya que el plan de erradicación de basurales a cielo abierto, núcleo histórico de la emergencia, logró un avance clave: desactivar más focos de los que se incorporan al registro, ordenando el mapa territorial y mostrando una tendencia sostenida de saneamiento. A esto se suman programas como Transformá, Separá y Educá, junto a una mayor participación ciudadana en denuncias y separación de residuos.

“La evidencia es clara: la emergencia ambiental no solo ordenó el presente de la ciudad; permitió construir un sistema”, concluye el informe. Con el Campus como motor del cambio cultural y la BAM como garante del control y la respuesta en territorio, San Miguel de Tucumán apuesta a un modelo de gestión más limpio, saludable y sostenible, con la erradicación de los basurales ilegales como uno de sus principales objetivos a consolidar.