
Al menos 31 personas murieron y unas 170 resultaron heridas tras una explosión que destruyó una mezquita chií en la ciudad de Islamabad, capital de Pakistán, mientras los fieles participaban de una ceremonia religiosa.
El vicecomisionado de Islamabad, Irfan Nawaz Memon, confirmó que el ataque se produjo en el sector del condado Shehzad, lo que llevó a las autoridades a declarar el estado de emergencia en los principales hospitales de la ciudad. Los heridos fueron derivados a distintos centros de salud de Islamabad y de la vecina Rawalpindi, mientras varios permanecen en estado crítico, lo que mantiene en alerta a los equipos médicos, de acuerdo a NA.

Tras la detonación, fuerzas de seguridad, policías y rescatistas acordonaron la zona y pusieron en marcha un operativo de búsqueda para determinar las circunstancias del ataque. Testigos indicaron que un atacante suicida se habría inmolado luego de ser detenido en el acceso al templo, causando graves daños en el edificio religioso y en construcciones cercanas.
Hasta el momento, ningún grupo se adjudicó el atentado, aunque las autoridades recordaron que organizaciones como los talibanes paquistaníes o el Estado Islámico suelen estar detrás de este tipo de ataques en el país. El primer ministro Shehbaz Sharif expresó su pesar por la tragedia, manifestó su solidaridad con las familias de las víctimas y condenó enérgicamente el hecho, según consignó Noticias Argentinas (NA).