
La provincia de Tucumán atraviesa un delicado escenario sanitario tras confirmarse un total de 346 casos de chikungunya, lo que representa un alarmante aumento del 33% en apenas siete días. Con más de un centenar de nuevos infectados reportados en la última semana, el sistema de salud provincial intensifica los controles, destacando que cerca de la mitad de los pacientes cursan la enfermedad de manera activa y presentan síntomas severos como fiebre e intensos dolores articulares, aunque afortunadamente aún no se han registrado contagios de dengue en la presente temporada.
Los principales focos epidemiológicos se mantienen fuertemente concentrados en los sectores sudeste y sudoeste de la capital, sumado a la populosa localidad de El Manantial. Esta compleja situación local refleja una tendencia que golpea con fuerza a todo el Noroeste argentino, donde ya se notificaron más de 6.500 casos sospechosos a nivel nacional, siendo la vecina provincia de Salta una de las más afectadas al superar la barrera de los mil contagios confirmados, centralizados mayormente en el departamento General José de San Martín.
Detrás de esta proliferación de casos, los especialistas sanitarios y científicos coinciden en señalar al cambio climático como el principal responsable. El sostenido proceso de tropicalización está transformando áreas históricamente templadas en regiones con temperaturas más elevadas y precipitaciones abundantes, creando el ecosistema perfecto para la reproducción descontrolada del mosquito Aedes aegypti, el conocido vector biológico encargado de transmitir enfermedades como el chikungunya, el zika y el dengue.
Frente a esta amenaza sostenida, las autoridades reforzaron las tareas de vigilancia territorial, apostando por la eliminación masiva de criaderos de mosquitos y la búsqueda activa de personas con cuadros febriles en los barrios más críticos. En paralelo a este brote vectorial, el sistema médico también monitorea de cerca la circulación de enfermedades respiratorias como el rinovirus y la influenza A, al tiempo que los equipos de salud mental advierten sobre un notable y creciente incremento en las consultas por trastornos de ansiedad en toda la región.