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La Nunciatura, la casa en Argentina de el Papa.- Foto: TDN
El barrio porteño de Recoleta cambió su fisonomía en las últimas horas. Las tradicionales calles de una de las zonas más emblemáticas de Buenos Aires se llenaron de banderas blancas y amarillas, carteles de bienvenida y referencias a la llegada del papa León XIV. Por momentos, el paisaje parece una pequeña sucursal del Vaticano en plena capital argentina.
La expectativa crece a medida que se acerca el domingo 8 de noviembre, cuando el Pontífice arribará al Aeroparque Jorge Newbery, a las 16.30, procedente de Uruguay, para iniciar su visita apostólica a la Argentina.
Tendencia de Noticias recorrió las inmediaciones de la Nunciatura Apostólica, que será la residencia de León XIV durante su permanencia en Buenos Aires, y constató cómo el barrio comenzó a transformarse para recibir a su huésped más esperado.
En balcones, edificios y comercios pueden observarse banderas con los colores pontificios, mientras que distintos carteles anuncian la llegada del Papa y le dan la bienvenida. La propia Nunciatura luce especialmente preparada para la ocasión, con arreglos florales blancos y amarillos que acompañan los colores de la bandera de la Santa Sede.
Pero la transformación no es solamente estética. La seguridad también modificó la circulación habitual de los vecinos, trabajadores y visitantes.
Varias cuadras alrededor de la sede diplomática permanecen cerradas al tránsito y cuentan con controles de acceso. Para ingresar a las zonas restringidas es necesario presentar un código QR de autorización emitido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires o acreditar, mediante el Documento Nacional de Identidad, que se reside dentro del perímetro afectado.
Las restricciones obligaron a modificar recorridos cotidianos y limitaron el acceso a algunas calles. Sin embargo, durante las conversaciones mantenidas por Tendencia de Noticias con vecinos de la zona, las medidas no aparecieron como un motivo de enojo.
Según relataron, desde hace varios días personal dispuesto por el Gobierno porteño recorre el sector para informar sobre los cortes, los requisitos de circulación y las modificaciones previstas durante la estadía papal.
Esa comunicación anticipada permitió que muchos residentes pudieran organizar sus actividades y conocer las condiciones de ingreso a sus domicilios.
En las charlas con los vecinos, la expectativa por la presencia de León XIV se impuso sobre las incomodidades que genera el despliegue de seguridad. La posibilidad de tener al Pontífice alojado a pocos metros de sus viviendas convirtió una situación extraordinaria en uno de los principales temas de conversación del barrio.

Diez minutos de campanadas para anunciar la llegada del Papa
La bienvenida no estará limitada a Recoleta. El Arzobispado de Buenos Aires dispuso una serie de acciones para que toda la ciudad participe del recibimiento.
A través de un comunicado fechado el 1.º de noviembre, el arzobispo porteño, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, solicitó que las instituciones eclesiásticas coloquen las banderas argentina y pontificia en sus edificios. También invitó a los vecinos a decorar los balcones de sus viviendas con ambas insignias.
Uno de los momentos más significativos tendrá lugar este domingo, exactamente a las 16.30, cuando está previsto el aterrizaje del avión papal.
A esa hora, las campanas de todos los templos de la Arquidiócesis de Buenos Aires comenzarán a sonar simultáneamente durante diez minutos, como señal de bienvenida a León XIV.
El gesto buscará extender la celebración más allá del aeropuerto y acompañar simbólicamente el primer contacto del Pontífice con suelo argentino.
La convocatoria también incluye actividades religiosas. Desde el 3 hasta el 11 de noviembre, las parroquias deberán incorporar la oración oficial por la visita al finalizar las misas, antes de la bendición final.
Además, durante las celebraciones del fin de semana se incluirán intenciones especiales por el Papa y por los frutos de su viaje apostólico.
Una vez que aterrice en Buenos Aires, León XIV comenzará una agenda institucional que incluirá una visita al Monumento al General San Martín, en la plaza del mismo nombre, a las 17. Posteriormente, a las 17.20, participará de la ceremonia oficial de bienvenida en la Casa Rosada y, a las 17.50, mantendrá un encuentro con el presidente de la Nación.
La jornada continuará a las 18.30 en el Palacio Libertad, donde se reunirá con autoridades, representantes de la sociedad civil e integrantes del cuerpo diplomático.
El lunes 9 de noviembre, el Papa visitará por la mañana el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole y luego presidirá una misa multitudinaria en el Monumento de los Españoles, a las 11.30.

Más de 1,24 millones de visitantes y un impacto económico millonario
La llegada de León XIV también representa un acontecimiento de gran magnitud para la actividad turística de Buenos Aires. Según las estimaciones difundidas por el Ente de Turismo porteño, entre el 6 y el 10 de noviembre se espera la llegada de más de 1,24 millones de visitantes, de los cuales alrededor de 240.000 serán turistas que pernoctarán en la Ciudad: 165.000 provenientes de distintos puntos de la Argentina y 77.000 del exterior. A ellos se sumará aproximadamente un millón de excursionistas que viajarán por el día, principalmente para participar de las celebraciones multitudinarias previstas para el lunes 9 y el martes 10. Las proyecciones oficiales calculan un impacto económico superior a los 88 millones de dólares, impulsado por el movimiento hotelero, gastronómico, comercial y de servicios.
Para acompañar esa afluencia de visitantes, el Gobierno porteño preparó una agenda de actividades que incluye visitas guiadas, recorridos por templos y distintas propuestas culturales. “La visita del papa León XIV representa un acontecimiento histórico para Buenos Aires y una oportunidad de encuentro para miles de personas que vivirán estos días con fe y esperanza. Nuestra Ciudad se prepara para recibir a quienes lleguen a compartir este momento tan significativo, con la responsabilidad y el compromiso que implica ser sede de un evento de esta magnitud”, expresó Valentín Díaz Gilligan, presidente del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires.