
Este domingo se produjo un atentado explosivo en un tren que transportaba a personal de seguridad pakistaní y a sus familiares, en la provincia suroccidental de Baluchistán, informaron autoridades. El ataque fue reivindicado por militantes separatistas.
El agesor detonó un vehículo cargado de explosivos, cuando pasó el transporte ferroviario por la ciudad de Quetta, en el suroeste de Pakistán. El atentado dejó al menos 26 muertos y más de 100 heridos, informaron funcionarios.
La explosión provocó que dos vagones del tren volcaran y se incendiaran, lo que formó una densa columna de humo.
En los últimos meses, aumentó la violencia en esta provincia fronteriza con Irán, donde operan grupos separatistas como el Ejército de Liberación de Baluchistán, calificado de terrorista por Estados Unidos, y que se adjudicó el ataque.
Entre las víctimas del ataque, ocurrido en la capital provincial de Quetta, “había militares”, apuntó un funcionario, que también reportó más de 50 heridos.
Las imágenes del lugar mostraban un vagón destrozado, que volcó de costado, por el que la gente trepaba en busca de sobrevivientes. Personas cargaban camillas con víctimas empapadas de sangre, mientras personal armado montaba guardia.
Baluchistán es la provincia más empobrecida de Pakistán y la más extensa en superficie. Está rezagada respecto al resto del país en casi todos los indicadores, como educación, empleo y desarrollo económico.
Los separatistas baluches acusan al gobierno de Pakistán de explotar el gas natural y los abundantes recursos minerales de la provincia “sin que la población local se beneficie de ello”.