
El mercado laboral del aglomerado Gran Tucumán - Tafí Viejo cerró el año 2025 con señales ambivalentes. Según el informe técnico de la Dirección de Estadística de la Provincia (DEP), al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, las tasas de actividad y empleo experimentaron un crecimiento sostenido, alcanzando el 49,2% y el 46,5% respectivamente hacia el cuarto trimestre. No obstante, detrás de la reducción de la desocupación general, se esconde una realidad crítica para sectores específicos: “la mayor incidencia está entre las mujeres de 14 a 29 años, cuya tasa asciende a 15,3%”. Este análisis evidencia que, si bien el motor del empleo recuperó dinamismo, la presión sobre el mercado de trabajo —que contempla a desocupados y a quienes buscan mejorar su situación actual— se mantiene en un elevado 42,0%.
Al comparar el desempeño del mercado laboral entre el inicio y el cierre del año 2026, se observa una mejora en los indicadores globales pero con disparidades por género y edad. En el primer trimestre de 2025, la tasa de desocupación general se situaba en 7,6%, logrando descender dos puntos porcentuales hasta el 5,6% en el cuarto trimestre.

Sin embargo, el desglose por categorías permite identificar tendencias divergentes:
Género y Desocupación: Mientras que los varones lograron reducir su tasa de desocupación del 7,8% (Q1) al 5,2% (Q4), la situación de las mujeres mostró mayor resistencia, bajando apenas del 7,4% al 6,0% en el mismo periodo.
El golpe en la juventud: El dato más alarmante surge al analizar el rango etario de 14 a 29 años. En el caso de los varones jóvenes, la desocupación cayó significativamente del 19,1% al 13,1%. En contraste, las mujeres jóvenes fueron el único grupo donde el desempleo aumentó, pasando del 14,0% en el primer trimestre al 15,3% al cierre del año.
Adultos (30 a 64 años): Este segmento presenta los mejores índices de inserción, con tasas de desocupación de apenas el 2,9% para varones y el 3,4% para mujeres hacia fines de 2025.

Informalidad y ramas de actividad
La calidad del empleo sigue siendo una preocupación central. De acuerdo con la DEP, la población asalariada sin descuento jubilatorio —el empleo informal o "en negro"— cerró el año en un 49,4%. Esto implica que casi la mitad de los trabajadores en relación de dependencia carece de protección social básica.

En cuanto a la estructura del mercado, el 42,7% de los ocupados tucumanos se concentra en tres sectores clave: el comercio (24,9%), seguido por hoteles y restaurantes (9,0%) y los servicios financieros y empresariales (8,8%). Por otro lado, la administración pública representa el 7,2% de los puestos, mientras que la industria manufacturera ocupa al 6,7% de la población trabajadora.
El informe también arroja luz sobre la formación de quienes tienen trabajo en la provincia. El 23,4% de los ocupados posee nivel superior o universitario completo, mientras que un 25,4% cuenta con el secundario finalizado. En el otro extremo, entre quienes buscan empleo, la duración del proceso es un factor de estrés social: un 27,9% de los desocupados lleva más de un año intentando reinsertarse, mientras que el 30,0% acumula entre uno y tres meses de búsqueda activa.

Finalmente, la caracterización de la población desocupada revela que la mayoría de quienes buscan trabajo son hijos de los jefes de hogar (59,7%), lo que refuerza la presión sobre las estructuras familiares ante la falta de primer empleo para los jóvenes.