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Tras el revuelo generado en el juicio por el crimen de Érika Antonella Álvarez por parte del abogado Marcelo Cosiansi, que abandonó el proceso denunciando presiones, otra abogada negó haber recibido amenazas. Florencia Abdala, que representa a Justina Gordillo (imputada por encubrimiento) dijo que lo único que pasó es que familiares de su defendida encontraron comentarios desagradables en redes sociales.
Este jueves por la mañana, Cosiansi anunció que abandonaba la audiencia y que temía por la seguridad de su familia, ya que en la jornada anterior se había vivido “una situación muy, pero muy desagradable”. Se cree que hacía referencia a presuntas amenazas recibidas por la familia de Gordillo. Por eso, agregó “no sé cómo lo habrá canalizado el doctor Atim”, en referencia a Camilo Atim, codefensor de la mujer junto a Florencia Abdala.
Sin embargo, la profesional negó que ella, su socio, su clienta o los familiares de ella hayan recibido amenazas. “Ni antes, ni durante este juicio, se desarrolló todo con absoluta normalidad”, dijo.
Sí aclaró que habían puesto en conocimiento del Ministerio Público Fiscal la presencia de algunos comentarios desagradables en las redes sociales. “Son publicaciones en las que se hacía referencia a la jueza que dio la domiciliaria y a Justina Gordillo. No son amenazas directas, sino un disgusto que es entendible por la sensibilidad del caso e, incluso, así lo hemos manifestado en el escrito. Pero solamente lo pusimos en conocimiento para evitar que este tipo de manifestaciones se hagan dentro de esta sala”, explicó.

Abdala reiteró que no recibieron amenazas, pero se abstuvo de analizar lo ocurrido con Cosiansi. “No tenemos conocimiento de qué fue lo que pasó en concreto, porque no se lo expuso”, dijo.
La profesional dijo que los comentarios que se encontraron en redes no les produjeron temor y no los calificaría como un delito sino, más bien, como un hostigamiento. “Si tuviéramos miedo por nuestra integridad o la de ella, hubiéramos hecho la denuncia sin dudar”, finalizó