
La provincia de Tucumán inició este martes 12 de mayo con un ambiente gélido que obligó a los ciudadanos a mantener el abrigo pesado durante las primeras horas. Con una mínima de 7 °C y una sensación térmica de apenas 5.4 °C, el amanecer estuvo caracterizado por una humedad del 88% y vientos moderados del sector sudeste. Sin embargo, la ausencia total de nubosidad y una visibilidad óptima de 10 kilómetros anticiparon lo que será una transición hacia una tarde de condiciones casi primaverales en todo el territorio.
Hacia la mitad del día, la intensidad del sol provocará un descenso en la humedad, que se ubicará cerca del 52%, mientras que la temperatura comenzará a escalar de manera sostenida. Se espera que durante la siesta el termómetro alcance los 23 °C, marcando el registro más elevado de la semana. Este bloque de calidez vendrá acompañado de vientos suaves, lo que generará una atmósfera ideal para aprovechar el aire libre, aunque se advierte que la amplitud térmica será muy marcada al momento del atardecer.
Para la noche, el pronóstico indica que el cielo permanecerá limpio, lo que facilitará un enfriamiento rápido de la superficie con una media que rondará los 13 °C. Esta estabilidad climática se extenderá durante el miércoles y el jueves, jornadas en las que se mantendrán cielos mayormente despejados con marcas máximas de 22 °C. No obstante, hacia el final del jueves comenzará a notarse un leve incremento de la nubosidad, preludio de los cambios que llegarán con el cierre de la semana laboral.
El escenario meteorológico dará un giro drástico hacia el fin de semana, ya que para el viernes se espera un cielo cubierto y el sábado comenzará a aumentar la inestabilidad. La mayor preocupación se centra en el domingo, día en que se anuncia el ingreso de un frente lluvioso que provocará un desplome de las temperaturas. Los registros para el cierre de la semana apenas alcanzarían los 15 °C, marcando el regreso de las precipitaciones y un nuevo pulso de aire frío que pondrá fin al breve alivio térmico de estos días.