
La emblemática cantante Bonnie Tyler, cuyo verdadero nombre era Gaynor Hopkins, falleció en un centro de salud de Portugal, nación en la que se había radicado desde hacía un tiempo junto a su esposo, el promotor inmobiliario Robert Sullivan. El fallecimiento de la artista galesa se produjo a raíz de las derivaciones médicas de una perforación intestinal que motivó una operación quirúrgica de urgencia en mayo pasado, interrumpiendo abruptamente el lanzamiento de su nuevo tema “Only Love” y su próxima gira por Europa.
Nacida en 1951 en la localidad de Neath, dentro de Gales, la vocalista creció en el seno de un hogar humilde compuesto por un padre minero y una madre a cargo de seis niños. Sus inicios musicales tuvieron lugar en el ámbito de la iglesia, decidiendo abandonar su formación escolar formal a los 16 años para cantar en clubes nocturnos bajo el seudónimo de Sherene Davis, con el propósito de diferenciarse en el mercado de su colega Mary Hopkin mientras mantenía un empleo en una tienda comercial.

Su carrera profesional dio un giro decisivo en 1975 cuando el cazatalentos Roger Bell la descubrió en un establecimiento nocturno, permitiéndole firmar su primer contrato discográfico con la compañía RCA Records y adoptar el nombre artístico definitivo de Bonnie Tyler. Tras editar el sencillo “Lost in France”, se sometió a una cirugía de nódulos en sus cuerdas vocales cuyo defectuoso período de descanso posoperatorio terminó configurando esa voz rasgada y potente que se convirtió en su sello distintivo a nivel global.
El reconocimiento planetario llegó con el éxito mundial de “It's a Heartache” y su posterior sociedad artística con el compositor estadounidense Jim Steinman, autor del hit global “Total Eclipse of the Heart”, que a inicios de 2026 superó las mil millones de reproducciones en Spotify. Su legado internacional, recordado por canciones como “Holding Out for a Hero” de la película Footloose y tres nominaciones a los Grammy Awards, posee un arraigo particular en la Argentina, donde la hinchada del fútbol local readaptó la melodía de sus temas para transformarla en cantos de tribuna.