
Foto: Gobierno de la provincia.-
El Gobierno de Tucumán, a través de Defensa Civil, informó un panorama crítico tras el fuerte temporal registrado entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, que dejó inundaciones, evacuaciones, daños materiales y una víctima fatal en la Capital.
Según el parte oficial emitido al mediodía de este domingo, el fenómeno superó ampliamente las previsiones iniciales. Aunque se había emitido una alerta amarilla con estimaciones de precipitaciones menores a 55 milímetros, en apenas tres horas se registraron valores muy superiores, agravando el impacto en distintas localidades.
Las zonas más afectadas se concentraron en el sudeste provincial, aunque también se reportaron lluvias intensas en sectores del pedemonte y áreas montañosas del centro-oeste, donde el milimetraje superó los 100 milímetros.
El caso más extremo se registró en Alpachiri, en el departamento Chicligasta, donde se acumularon más de 210 milímetros de lluvia, lo que provocó el corte de la ruta nacional 65 y el socavamiento de un puente sobre el río Chirimayo. En esa zona y en Piedra Grande se realizaron evacuaciones preventivas.
En Chicligasta, el desborde del río Medina afectó a distintas localidades, mientras que el crecimiento del arroyo Barrientos impactó en Villa Nueva. También se reportaron inundaciones en viviendas de Alto Verde y Los Guchea.
El departamento Río Chico presentó uno de los escenarios más complejos. En Santa Ana se registraron anegamientos con niveles de agua de hasta un metro, mientras que en Aguilares se reportaron inundaciones en el barrio Alvear y desbordes en Monte Bello, donde cayeron 160 milímetros de lluvia.
En Burruyacu, la crecida de un arroyo obligó a evacuar a 10 familias en El Timbó, mientras que en Cruz Alta se registraron anegamientos en Alderetes.
También se reportaron complicaciones en Monteros, con cortes en la ruta 307 hacia los Valles Calchaquíes y anegamientos en León Rougés y Villa Quinteros. En estas zonas se registraron precipitaciones superiores a los 100 milímetros.
En Famaillá, si bien las lluvias superaron los 80 milímetros, los anegamientos fueron pasajeros. En tanto, en San Miguel de Tucumán se registraron alrededor de 110 milímetros, con fuertes anegamientos en barrios del sur.
En ese contexto, se produjo un hecho trágico: un adolescente falleció por electrocución mientras transitaba por la vía pública en medio de calles inundadas. Además, se reportaron caídas de árboles y cables del tendido eléctrico en distintos sectores.
En total, se realizaron evacuaciones en Aguilares, El Timbó, León Rougés, Alto Verde y Los Sarmientos, con unas 50 personas trasladadas a centros de resguardo como escuelas e iglesias.
El servicio eléctrico también se vio afectado en gran parte de la provincia por la caída de postes y árboles, así como por cortes preventivos en zonas anegadas. Entre las localidades más comprometidas se encuentran San Felipe, Santa Ana, Los Sarmientos, La Florida, Alderetes, Santa Rosa de Leales y El Cadillal.
En cuanto a la situación hídrica, las autoridades informaron que el dique Escaba se encuentra en manejo de creciente sin riesgo inmediato, aunque se incrementó la erogación, lo que generó un aumento en el caudal del río Marapa.
Por su parte, el río Medina continúa con un importante caudal, afectando riberas en localidades como Los Agudos, Quilmes, Los Sueldos y Niogasta, mientras que se reportaron anegamientos en Nueva Trinidad, Las Juntas y otras zonas.
Desde Defensa Civil indicaron que se mantiene un monitoreo permanente de la situación y se continúa trabajando en la asistencia a las familias afectadas, mientras persiste la alerta por posibles nuevas lluvias y la inestabilidad de los sistemas hídricos.