
En el marco del panel "Reformas en Argentina" del Foro Económico del Norte Argentino (FENOA) 2026, organizado por la Fundación Federalismo y Libertad, la senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, planteó una visión disruptiva sobre el potencial regional, centrada en que la postración del NOA no es económica sino institucional. La legisladora sostuvo que es necesario consolidar acuerdos para las reformas estructurales, aunque caminó por el filo del formalismo para criticar sistemas locales como los acoples en Tucumán, sin romper la alianza estratégica que el gobierno de Javier Milei mantiene con el gobernador Osvaldo Jaldo para garantizar leyes clave. Bullrich fue enfática al señalar que “la pobreza está en los sistemas políticos y en los sistemas electorales que empobrecen y que generan instituciones donde se fagocita el trabajo privado”, insistiendo en que el "Norte pobre" es una concepción equivocada que debe ser reemplazada por un "Norte productivo".
Para Bullrich, Tucumán y el resto de las provincias norteñas poseen una capacidad exportadora de calidad que se ve asfixiada por el sistema político. En su alocución, instó a los gobernadores y empresarios a aprovechar las nuevas herramientas legales para que sus distritos “dejen de ser las provincias pobres que lloran al Estado nacional y sean provincias productivas, fuertes, autónomas y sin dependencia de los ATN”. Según su visión, el sistema de acoples y las reelecciones permanentes degradan la calidad democrática y, por ende, las condiciones económicas.
La ex ministra de Seguridad de la Nación destacó que el acuerdo con el Mercosur es una oportunidad histórica para que el azúcar, el tabaco y la industria citrícola tucumana ingresen a un mercado de 450 millones de habitantes. “Tucumán tiene todo... ¿Por qué dicen que es pobre? Porque lo que es pobre es el sistema político que lo gobierna”, sentenció ante un auditorio que la interrumpió con aplausos en varios pasajes de su discurso.

Respecto a la dinámica parlamentaria, Bullrich reconoció que, al ser el gobierno con menos fuerza parlamentaria desde 1983, la construcción de mayorías es un "arte difícil". Describió el proceso como una locomotora que debe ir rápido, pero cuidando que los "vagones" no se descarrilen. Reveló que han pasado por distintas etapas: una de colaboración inicial y otra de “ataque de fuego contra los proyectos que lo que hacían era pegarnos en el corazón del proyecto económico, político y social”.
Sobre la estrategia de negociación, fue tajante al decir que no pierden el tiempo con quienes siempre se oponen: “Discutimos con aquellos que intentan por lo menos tener un grado de reformismo... a los otros no les damos ni bola”. Aseguró que el proceso de estabilización es difícil, pero que el Gobierno mantiene una “dirección clara y una decisión política inquebrantable” de la cual no se moverán.
Reforma laboral, seguridad y "fronteras calientes"
Uno de los puntos más celebrados fue la reforma laboral, a la cual Bullrich definió como el paso de un modelo "hostil al que produce" a uno basado en la libertad y la previsibilidad. Destacó la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para reducir la litigiosidad y quitarle el "miedo" al empresario a contratar. “Contratar deja de ser un riesgo con esta ley, queremos que la matriz productiva del Norte cambie de una matriz estatista a una matriz privada”, explicó, señalando que esto impactará directamente en la formalidad de las economías regionales.
En materia de seguridad, resaltó la sanción de la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años durante las sesiones extraordinarias en el Congreso Nacional, afirmando que es el fin de la impunidad para quienes cometen delitos graves. Puso especial énfasis en el Norte por tener las “fronteras más calientes” del país, donde el narcotráfico y el contrabando son amenazas constantes. Advirtió que en provincias como Tucumán y Santiago del Estero “sin seguridad no hay inversiones”, y celebró que Argentina sea hoy el país más seguro de América Latina.
Leyes de Glaciares e Inocencia Fiscal
Finalmente, Bullrich se refirió a la modificación de la Ley de Glaciares, explicando que se acotó la protección a las zonas donde realmente hay agua para permitir el desarrollo minero, turístico y frutihortícola. También defendió la Ley de Inocencia Fiscal, instando a los presentes a sacar los dólares del "colchón" e invertirlos en producción. Sobre esta última norma, reconoció con ironía una paradoja: “Hasta Lázaro Báez se benefició... miren las consecuencias no deseadas que tienen las buenas leyes”, aunque recalcó que el objetivo primordial es generar confianza para que el capital vuelva al sistema formal.