
Reino Unido rechazó la nota de protesta presentada por la Cancillería argentina por el paso del buque militar HMS Medway por aguas argentinas rumbo a Punta Arenas, en Chile, y respondió con un documento en el que defendió el operativo, acusó a Argentina de incumplir normas internacionales sobre navegación y manifestó su preocupación por las declaraciones de la vicepresidente Victoria Villarruel.
La respuesta británica llegó pocos días después de que la Cancillería expresara "su más enérgico rechazo" al tránsito del patrullero militar entre las Islas Malvinas y el continente.
Londres avaló el operativo del HMS Medway
Según trascendió, el Foreign Office entregó la respuesta oficial a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, mediante una nota conjunta elaborada junto al Ministerio de Defensa británico.
En el documento, el Reino Unido sostuvo que el desplazamiento del HMS Medway se realizó "de acuerdo con los procedimientos habituales" y aseguró que no incumplió ninguno de los compromisos bilaterales vigentes sobre medidas de confianza relacionadas con las Islas Malvinas.
Además, rechazó la interpretación argentina sobre una supuesta falta de aviso previo del recorrido del buque.

El reclamo de la Cancillería de la República Argentina.
Londres también cuestionó la protesta presentada por el Gobierno argentino y sostuvo que esa posición contradice la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar o UNCLOS).
De acuerdo con la interpretación británica, esa normativa reconoce el derecho de los buques de guerra a ejercer el denominado "paso inocente" por el mar territorial de otros países, siempre que el tránsito sea continuo, no implique amenazas ni actividades militares hostiles.
El Reino Unido considera que el recorrido del HMS Medway se ajustó a esas disposiciones.
Cuestionaron a Victoria Villarruel
Según trascendió, la nota británica incluyó además una manifestación de preocupación por las declaraciones públicas de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien calificó a los británicos como "piratas usurpadores" en un mensaje difundido en la red social X.
Sus dichos se produjeron en medio de la polémica generada tras la victoria de la Selección Argentina sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 y la exhibición de una bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas", episodio que también generó fuertes repercusiones en el Reino Unido.