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El gobernador Osvaldo Jaldo se refirió este lunes al crimen de Kevin Rueda, el cadete de la Policía de Tucumán de 21 años que fue asesinado durante el fin de semana por delincuentes que le robaron la motocicleta, y reclamó que los responsables reciban una pena severa. Además, planteó la necesidad de profundizar el trabajo conjunto con la Justicia para evitar que personas acusadas de delitos graves permanezcan en libertad mientras esperan una condena.
“Primero, reiterar las condolencias a la familia de este cadete. La verdad que injustamente ha sido asesinado por dos delincuentes. Delincuentes que se tienen que pudrir en la cárcel, delincuentes que no deben ver más la luz del día”, expresó el mandatario durante una conferencia de prensa.
Jaldo lamentó especialmente que la víctima tuviera apenas 21 años y estuviera formándose para incorporarse a la fuerza de seguridad provincial. “No merituaron el daño irreparable que hicieron: matar a un joven de 21 años, un joven lleno de ilusión, de esperanza, con mucho esfuerzo él y su papá, su familia lo estaban mandando para que el día de mañana sea un oficial, sea un suboficial de la Policía de Tucumán”, sostuvo. “Lamentablemente, lo que hagamos nunca le va a devolver a ese joven al padre”, agregó.
El gobernador destacó, no obstante, la rapidez con la que actuó la Policía para detener a los sospechosos del homicidio. Según señaló, uno de ellos fue capturado dentro de las primeras 24 horas posteriores al crimen y, a las 48 horas, ambos ya se encontraban detenidos. “Lo que también hay que destacar es que la Policía de Tucumán en 24 horas capturó a uno de los supuestos asesinos y en 48 los dos ya están presos”, remarcó.
A continuación, Jaldo arremetió contra las personas con antecedentes penales y apuntó especialmente al prontuario que, según indicó, tenían los sospechosos detenidos por el asesinato de Rueda. “Estos personajes tienen un frondoso prontuario. Delincuentes de estas características no pueden pasearse libremente por las calles de Tucumán. Algunos con antecedentes de asesinato, otros de robo a mano armada. Estos delincuentes no pueden transitar por nuestras calles”, manifestó.
En ese contexto, el mandatario consideró necesario fortalecer la articulación entre el Poder Ejecutivo y la Justicia provincial para intentar evitar que vuelvan a producirse hechos similares. “Creo que hay que fortalecer el trabajo del Poder Ejecutivo, fortalecer el trabajo con la Justicia de la provincia de Tucumán, porque se podrían evitar muchos hechos de estas características si los asesinos no andarían sueltos, si los asesinos tendrían que estar en Benjamín Paz cumpliendo y purgando condenas perpetuas de vida”, sostuvo.
Jaldo insistió en que quienes cometen homicidios deben permanecer privados de su libertad y afirmó: “Un asesino no puede salir a la calle; el que mata una vez tiene esa tendencia a reiterar el hecho, es decir, a volver a matar”.
Jaldo dijo que habló con el presidente de la Corte
El gobernador reveló además que mantuvo una conversación con el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Daniel Leiva, a raíz de la situación y planteó la necesidad de revisar los casos de personas que atraviesan procesos judiciales por delitos graves pero todavía no recibieron condena. “Hoy, hablando con el presidente de la Corte, tenemos que profundizar el trabajo, tenemos que profundizar las verificaciones de todos aquellos delincuentes que están en procesos judiciales, que todavía no han sido condenados, pero eso no es motivo para que esperen la condena sueltos en la calle, caminando impunemente”, afirmó.
En esa línea, Jaldo sostuvo que esos acusados deberían permanecer privados de su libertad mientras avanza el proceso judicial. “Ellos tienen que esperar el proceso encerrados; encerrados en una comisaría, encerrados en Benjamín Paz, encerrados en Villa Urquiza”, expresó.
El mandatario reconoció que el objetivo central debe ser prevenir este tipo de delitos, aunque admitió las dificultades operativas para garantizar presencia policial simultánea en todos los barrios de la provincia. “Hay hechos de estas características que lo ideal es prevenirlos, pero a esa hora de la mañana por los diferentes barrios por ahí no se puede al mismo tiempo cubrir todo”, señaló.
Finalmente, Jaldo buscó transmitir un mensaje de firmeza frente al delito: “Lo que sí debe quedar claro: todos estos delincuentes que delinquen terminan definitivamente en la cárcel”.

Armas en las escuelas
Durante la conferencia, Jaldo también se refirió a los dos episodios registrados en los últimos días en escuelas de Tucumán, donde alumnos concurrieron a clases con armas, y sostuvo que la responsabilidad debe ponerse sobre las familias que permiten que los menores tengan acceso a ellas. “Estamos tomando medidas. Yo lo que creo es que hay que ver por qué esos jóvenes tienen acceso a las armas, y en ese sentido la familia tiene una responsabilidad total”, afirmó el gobernador.
Jaldo fue más allá y planteó que los padres que permitan que sus hijos menores manipulen o tengan acceso a armas deberían responder ante la Justicia. “Yo creo que el papá y la mamá que permite que un hijo menor de edad tenga acceso a las armas está cometiendo un delito, y ese papá y esa mamá tienen que ser juzgados”, sostuvo.
El mandatario consideró que situaciones de este tipo, aun cuando sean aisladas, generan preocupación en toda la comunidad educativa. “No hay motivo ni razón ni se puede permitir que por una familia, por dos, tres, cinco familias en Tucumán que se den ese descuido o que se permitan eso de que sus hijos manejen armas, poner en vilo a toda la comunidad educativa de la provincia”, expresó.
“Para mí, esas armas no acceden en las escuelas, acceden en sus casas. Para mí, el papá y la mamá que permita que sus hijos tengan acceso a las armas tienen que ser condenados por la Justicia, no hay otra manera”, enfatizó.
Jaldo destacó que ninguno de los episodios terminó con personas heridas, aunque advirtió sobre la gravedad de lo que podría haber ocurrido. “Demos gracias a Dios que no pasó nada. Pero si esas armas se hubiesen disparado y hubiesen tocado a alguno de los alumnos, ya estaríamos hablando hoy de otra manera”, señaló.
En ese sentido, el gobernador rechazó que el Estado pueda controlar individualmente las pertenencias de todos los estudiantes que ingresan diariamente a los establecimientos educativos. “No podemos controlar a cada uno de los alumnos que van a las escuelas primarias, secundarias, qué llevan en la mochila y si algunos llevan armas. No tenemos manera, no hay posibilidad ni puede haber ningún tipo de operatividad que nos permita eso”, argumentó.