
En una entrevista brindada para el ciclo Entre libros, conducido por Gonzalo Heredia en Blender, la autora explicó que su mayor inquietud radicaba en la falta de credibilidad previa en el rubro. Oriana Sabatini expresó que su intención principal no era la validación absoluta, sino la apertura del público y la crítica a conocer su historia, independientemente de sus antecedentes en la actuación y el modelaje.
La joven autora destacó que, pese a sus temores iniciales sobre cómo sería percibida por el ámbito intelectual, se sintió gratamente sorprendida por la recepción de sus colegas del rubro literario. Según sus palabras, la generosidad encontrada en el medio le permitió validar el esfuerzo volcado en un proyecto que, según describe, contiene una parte significativa de su propia identidad y experiencia personal.

El lanzamiento, que generó diversas reacciones, estuvo marcado también por una propuesta visual arriesgada para la portada, la cual fue desarrollada bajo la dirección creativa de Dolores Loli Laboureau. El proceso de diseño, que buscó un realismo extremo, incluyó el uso de inteligencia artificial para los conceptos iniciales y finalizó con una producción fotográfica realizada en una morgue real, contando además con la participación de su hermana Tiziana Sabatini en el área de maquillaje y diseño.