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En la quinta jornada del juicio por la muerte de Karla Robles, el perito que realizó los estudios sobre los celulares confirmó dos puntos cruciales: en el teléfono de ella no se hallaron órdenes directas de Diego Zerda para que la víctima se quite la vida y el aparato de él no se pudo peritar porque él lo formateó de fábrica, borrando todo dato que había en él.
Karla se quitó la vida y transmitió el hecho en un vivo de TikTok. Zerda está acusado de incitarla y enfrenta una pena de seis años de prisión. En ese sentido, este lunes declaró Gerardo Marranzino, especialista del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) que peritó el teléfono de la víctima, del acusado y el de una amiga de ella que logró capturar el vivo, puesto que la red social lo eliminó.
Marranzino explicó que no se pudo extraer ningún dato del equipo de Zerda, porque fue restablecido de fábrica. A través del análisis del archivo persistente "factory reset", se constató que el formateo se ejecutó el 24 de octubre de 2025 a las 12:53:55, es decir, el mismo día de la muerte de la joven, nueve horas después. Lo hizo desde la propia configuración del teléfono, eliminando de manera completa los datos de usuario y cuentas.
Antes, Milagros Toledo, amiga de Karla, que llegó al lugar del hecho tratando de salvarla, había declarado que Zerda, minutos después de la muerte, comenzó a borrar uno por uno todos los mensajes del historial de su chat con Karla. La joven filmó ese proceso con su iPhone 11 y entregó el aparato a la Policía.
El perito, entonces, explicó cómo se hizo el peritaje sobre los datos que quedaban en el teléfono de Karla. Aunque se entotraron numerosos insultos y discusiones, ninguna de las palabras clave fueron halladas.
Marranzino explicó que, para trabajar, se le encarga la búsqueda de una cantidad de palabras, contenidas en una lista llamada "diccionario". Entre otras, figuraban las siguientes expresiones: "matarme, matarse, suicidarme, suicidarse, quitarme la vida, quitarse la vida, terminar con todo, no existir más, desaparecer, irme para siempre, dormirme y no despertar, dejar de sufrir, cortar todo, apagar la luz, no seguir, no estar más, pegarse un corchazo, pegarse un tiro, colgarse, tirarse abajo, mandarse cualquiera, irse al pasto, pegarme un corchazo, pegarme un tiro, colgarme, tirarme abajo, mandarse cualquiera, irme al pasto, cortarme, lastimarme, hacerme daño, quemarme, marcarme".
El perito declaró haber encontrado 2.486 coincidencias, de las cuales aisló, de manera manual, 174 registros de interés. Sin embargo, ninguno contenía la orden específica de que la joven se quitara la vida.
De esta manera, prueba de la instigación al suicidio queda depositada en las declaraciones testimoniales de las amigas de Karla, su madre y una médica que compartió con ella internación en una clínica de salud mental. Todas fueron coincidentes, pero la defensa de Zerda continúa afirmando que esa hipótesis es falsa.