
La detención de Nicolás Maduro, anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump tras una operación militar en Caracas, pone nuevamente en foco los vínculos entre el líder venezolano y figuras del kirchnerismo argentino.
El 8 de mayo de 2013, durante una cena oficial organizada en el Museo del Bicentenario, la entonces presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner entregó a Maduro la Orden del Libertador General San Martín en su grado de Collar, la máxima distinción otorgada por el Estado argentino a jefes de Estado extranjeros.
En el mismo año, el gobierno argentino respaldó la posición de Venezuela en foros internacionales, incluyendo pedidos para que Estados Unidos reconociera el mandato de Maduro tras el fallecimiento de Hugo Chávez.
Esta condecoración generó críticas por parte de sectores de la oposición argentina, que señalaban problemas en el contexto político y económico venezolano. En 2017, la administración de Mauricio Macri revocó la distinción mediante decreto, argumentando incompatibilidad con los principios asociados a la orden.