
El proceso judicial contra la abogada santiagueña Agostina Páez, de 29 años, registró un giro importante en Río de Janeiro, luego de que la fiscalía decidiera reducir la acusación que pesaba en su contra por un episodio de injuria racial ocurrido a comienzos de año. La modificación del expediente podría permitir que la joven regrese a la Argentina en los próximos días.

Inicialmente, la imputación contemplaba tres delitos que podían derivar en una pena de hasta 15 años de prisión, pero tras la audiencia judicial el caso quedó reducido a un solo cargo, lo que habilita una resolución menos severa. En ese escenario, una eventual condena podría ser reemplazada por tareas comunitarias y el pago de un resarcimiento económico a las personas afectadas.
De acuerdo con lo planteado por el Ministerio Público, la imputada debería abonar cerca de US$50.000 a cada una de las víctimas, aunque el monto definitivo será definido por el juez en los próximos días. Esa decisión será clave para determinar las condiciones en las que Páez podrá abandonar Brasil, donde permanece desde hace dos meses con prohibición de salir del país y monitoreo mediante tobillera electrónica.
La causa se originó el 14 de enero tras un incidente ocurrido en un bar de Ipanema, cuando se produjo una discusión por el pago de una cuenta. Un video que se viralizó en redes sociales registró un gesto considerado discriminatorio, que luego se transformó en una de las principales pruebas del proceso judicial que generó repercusión tanto en Brasil como en Argentina.