
La fiscal Marta Jerez explicó el motivo que la llevó a no presentar acusación contra Virginia Mercado, última persona en ver con vida a Paulina Lebbos, acusada de encubrir el crimen de su amiga. A raiz de esa postura, el juez Eduardo Romero Lascano la absolvió.
La acusadora indicó que no halló indicios de que la mujer haya actuado para desviar la investigación. "La ley establece que el delito lo comete quien altera o destruye un medio de prueba. He analizado minuciosamente cada una de las nueve imputaciones que se realizaron y ninguna de ellas se probó; no se demostró que la acusada haya tenido ese conocimiento o participación. Si el delito hubiera existido, se habría cometido concretamente durante el desarrollo de la audiencia del juicio Gallardo, al probarse que ella alteró medios de prueba, pero eso nunca sucedió", dijo.
"Pudo haber habido serias sospechas de que ella podía haber incurrido en el delito, pero analicé cada punto para probar que tal hecho no se llevó a cabo", explicó.
La fiscal, además, agregó que las palabras de Mercado coincidieron con la de otros testigos. "No hubo contradicciones entre su testimonio y el de las personas que estuvieron con ella la noche de la desaparición de Paulina. Al contrario, los testigos que declararon son testigos calificados, pues se trataba de jóvenes estudiantes que no tenían ningún motivo para alterar los hechos ni para destruir pruebas", argumentó.
Finalmente, se refirió a la confesión que Mercado había hecho meses atrás sobre el tema y por qué no se pudo usar ese reconocimiento en este proceso. "No es contradictorio que el Ministerio Público Fiscal haya incentivado inicialmente un juicio abreviado y ahora solicite la absolución. El juicio abreviado es un remedio procesal que se elige en ocasiones, quizás porque la imputada sentía que había tenido alguna falta de precisión, pero son etapas distintas. En la fase anterior existían sospechas y motivos para investigar, pero en esta instancia la resolución ya es definitiva", puntualizó.