
Este lunes, las comisiones de Educación y de Familia, Niñez, Adolescencia, Adultos Mayores y Discapacidad de la Legislatura de Tucumán recibieron a representantes de la asociación Down Is Up y de la Fundación Corazón de Madre en el marco del análisis integral y participativo del proyecto de Ley de Educación Inclusiva para estudiantes con discapacidad, remitido por el Poder Ejecutivo. Las exposiciones de estas instituciones marcaron el eje central del encuentro, con un fuerte hincapié en la necesidad de una norma no segregadora que profundice el estudio del proyecto para aclarar y enriquecer sus artículos.
La Dra. María Inés Guzmán, presidenta de la Fundación Corazón de Madre, junto a la Dra. Silvina Charro, valoró la convocatoria y expresó: “Es muy importante que las ONG y las familias podamos ser escuchadas, porque somos la voz de nuestros hijos”. Guzmán planteó que la normativa debe priorizar el interés superior del niño y promover un modelo educativo no segregador, con foco en la inclusión real dentro del sistema común.
En la misma línea, la Dra. Cristina Bessero, de Down Is Up, subrayó la predisposición de los legisladores y afirmó: “Pudimos plantear los distintos artículos del proyecto que consideramos necesario revisar, aclarar o modificar”. Como madre de un niño con discapacidad, explicó que las intervenciones se centraron en expresar preocupaciones “en beneficio de todos los niños” y destacó la importancia de que la iniciativa “ponga el foco en cada niño en particular, en sus derechos y necesidades”. Bessero consideró que el proyecto puede enriquecerse incorporando mayor precisión en su articulado y ampliando algunos aspectos para brindar respuestas más adecuadas.

El presidente de la comisión de Educación, Aldo Salomón, destacó la importancia de estas reuniones: “Escuchar las experiencias y las problemáticas que atraviesan las familias enriquece el debate y fortalece el trabajo legislativo”. Remarcó que el proceso continuará con nuevas exposiciones y que, una vez finalizada la ronda de consultas, se avanzará en el análisis conjunto con el Ministerio de Educación para lograr “un proyecto con el consenso necesario que represente un avance superador”.
Estas instancias se enmarcan en la apertura institucional promovida por el vicegobernador Miguel Acevedo, orientada a que todos los sectores vinculados expresen sus aportes. Ya expusieron ante las comisiones representantes de la Fundación A.N.I.A., el Colegio de Graduados en Educación Especial, el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) y la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP), entre otros.
El proyecto del gobernador Osvaldo Jaldo y la ministra Susana Montaldo propone una reforma integral bajo el Modelo Social de la Discapacidad: incorpora a los Docentes de Apoyo a la Inclusión (DAI) a la Planta Orgánica Funcional de las escuelas con estabilidad laboral (Estatuto del Docente), elimina la carga económica de las familias, limita la figura del “maestro sombra” por considerarla potencialmente segregadora y prioriza la autonomía progresiva del alumno mediante estrategias compartidas entre docentes.
ATEP, a través de su secretario general Hugo Brito, celebró la permanencia de docentes especializados en las instituciones y consideró que “enriquece la tarea docente y mejora el seguimiento de los estudiantes”. En cambio, el Colegio de Psicólogos de Tucumán advirtió que la medida es “necesaria pero insuficiente”: señaló falta de claridad en la implementación, insuficiente asignación de recursos, riesgo de sobrecarga docente y la necesidad de equipos interdisciplinarios externos para sostener la inclusión real. Desde la comunidad educativa y la oposición (legislador José Cano), se plantearon reservas sobre infraestructura, financiamiento y la transición para evitar retrocesos en derechos ya adquiridos.
El proceso legislativo continuará con la presencia de la ministra Montaldo y nuevos aportes, con el objetivo de construir una norma de consenso que transforme positivamente la realidad de miles de familias tucumanas.