
Las nuevas guías alimentarias de Estados Unidos, elaboradas por los Departamentos de Agricultura y de Salud y Servicios Humanos, plantean un enfoque centrado en el consumo de alimentos naturales y de alta densidad nutricional, al tiempo que sugieren reducir los productos ultraprocesados con exceso de azúcares, sodio y grasas de baja calidad. El documento fue analizado por especialistas en nutrición infantil de Argentina, quienes señalaron que varias de estas recomendaciones evidencian déficits en la alimentación de niños y adolescentes del país, según informó Noticias Argentinas (NA).
Desde PROFENI, un grupo de profesionales dedicados al estudio de la nutrición infantil, destacaron la importancia de reforzar el consumo de proteínas a lo largo de todas las etapas de la vida. Estas pueden provenir tanto de fuentes animales como vegetales, entre ellas carnes, lácteos, huevos, legumbres, frutos secos y semillas, y resultan fundamentales para el crecimiento, el desarrollo muscular y ciertas funciones cognitivas clave durante la infancia.
Otro punto relevante del informe es la recomendación de consumir tres porciones diarias de lácteos, lo que permite cubrir necesidades de calcio, proteínas y micronutrientes esenciales. Sin embargo, en Argentina los especialistas advierten que existe un déficit importante: ocho de cada diez personas no alcanzan la cantidad recomendada, mientras que el 70% de los niños no cubre la ingesta diaria de calcio y más del 90% no llega a los niveles aconsejados de vitamina D, de acuerdo con datos citados por expertos consultados por Noticias Argentinas (NA).
Las guías también destacan el papel de los alimentos fermentados, como el yogur, por su aporte a la microbiota intestinal, un factor clave para la salud digestiva e inmunológica. Además, promueven una dieta equilibrada que incluya tres porciones diarias de verduras y dos de frutas, junto con el consumo moderado de grasas de buena calidad como aceite de oliva, frutos secos, semillas, pescado y palta.