
Las fuerzas de seguridad confirmaron la recuperación de dieciocho cuerpos sin vida pertenecientes a personas que intentaban alcanzar la costa de Ceuta a nado desde el territorio de Marruecos lo que motivó el despliegue urgente de las unidades del Ejército de Tierra de España para respaldar a los efectivos de la Guardia Civil que se encontraban totalmente desbordados en el paso del Tarajal ante la masiva llegada de jóvenes migrantes.
La extrema tensión obligó a la delegación gubernamental a clausurar de forma preventiva la frontera de Beni Enzar ubicada en Melilla mientras que en el plano internacional el conflicto escaló rápidamente luego de que el gobierno de Italia a cargo de Giorgia Meloni anunciara que evalúa suspender el acuerdo de libre circulación de Schengen motivando al funcionario José Manuel Albares a convocar al embajador italiano radicado en España para exigir explicaciones.


Frente a este complejo escenario de emergencia humanitaria Pedro Sánchez viajará al enclave norafricano junto a Fernando Grande Marlaska para evaluar una crisis que ya acumula el ingreso de dos mil personas en menos de dos semanas recordando los críticos sucesos experimentados durante el año dos mil veintiuno cuando miles de ciudadanos marroquíes cruzaron los límites territoriales nadando desde localidades cercanas como Castillejos o Belyounech.
Actualmente decenas de personas que lograron ingresar improvisan campamentos a la intemperie en las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes mientras las autoridades locales de Ceuta impulsadas por Juan Vivas buscan promover modificaciones urgentes en la Ley de Extranjería para reactivar la figura legal del rechazo en frontera tras un reciente fallo judicial emitido por el Tribunal Supremo que prohíbe las devoluciones sumarias en el mar.