
El dramático escenario se desarrolla en la municipalidad de Agios Vasileios dentro de la unidad regional de Rétino donde los funcionarios de Grecia debieron declarar el estado de emergencia frente a un voraz incendio forestal que obligó a trasladar de manera urgente a unas ocho mil personas para ponerlas a salvo del fuego que consume la zona sur de Creta. Según los reportes emitidos por la radiodifusora nacional ERT, este foco ígneo se transformó en la amenaza más crítica de los últimos días extendiendo su peligroso frente por más de quince kilómetros a lo largo de la mayor isla del Mediterráneo.

La situación se agravó drásticamente con la aparición de un nuevo foco cercano a la aldea de Asomatos que avanza a paso firme hacia el área de Preveli, una región costera sumamente reconocida por sus playas y atractivos turísticos. Mientras tanto, los operarios mantienen sus arduos esfuerzos en Agios Vasileios lidiando con ráfagas extremas que alcanzan los ciento veinticinco kilómetros por hora, generando una visibilidad prácticamente nula que representa el principal obstáculo operativo sobre el terreno.
Debido a estas adversas condiciones meteorológicas extremas, las autoridades confirmaron que tanto los aviones hidrantes como los helicópteros se encuentran completamente imposibilitados de realizar sus habituales misiones de combate aéreo contra las llamas. A pesar de estas limitaciones logísticas, una arriesgada operación marítima logró rescatar a cincuenta y un individuos que se encontraban acorralados en la costa de Preveli, quienes fueron trasladados exitosamente hacia la localidad balnearia de Agia Galini mediante un buque patrulla perteneciente a la Guardia Costera Helénica con la indispensable colaboración de dos embarcaciones privadas.

Actualmente, el intenso operativo terrestre cuenta con más de ciento noventa bomberos profesionales que trabajan a destajo apoyados por carros hidrantes y equipos técnicos especializados en el manejo de fuego forestal. A este gran despliegue táctico se sumaron diversas autoridades locales y grupos de voluntarios que intentan contener las llamas en múltiples frentes al mismo tiempo, aunque los constantes vientos huracanados siguen complicando las tareas de contención en este popular destino de Grecia.