
El doctor Andrés Ferrero, médico especialista en patología de la columna del Hospital de Clínicas de la UBA, advierte que detectar esta condición en sus etapas iniciales resulta indispensable para evitar tratamientos invasivos, como las intervenciones quirúrgicas. Cuando la curvatura es detectada a tiempo, es posible realizar un seguimiento durante la etapa de crecimiento o implementar el uso de corset, reduciendo el riesgo de complicaciones cardiorrespiratorias a futuro.
Para identificar posibles signos de alerta, el experto recomienda prestar atención a indicios físicos visibles como la asimetría en los hombros, el desalineamiento de la pelvis o la presencia de pliegues irregulares en la piel de la espalda. Ante estas señales, la realización de un espinograma, una radiografía de la columna completa, se convierte en el método estándar y más efectivo para confirmar el diagnóstico y evaluar el grado de curvatura.
En cuanto a los hábitos saludables, la actividad física se posiciona como el pilar fundamental para fortalecer la masa muscular y evitar alteraciones posturales derivadas del sedentarismo o el uso excesivo de dispositivos tecnológicos. Andrés Ferrero sugiere mantener una rutina deportiva constante a lo largo de toda la vida y recomienda posicionar las pantallas a la altura de los ojos para evitar tensiones musculares innecesarias en el cuello.
Finalmente, como parte de las actividades por el día mundial de la especialidad, el Hospital de Clínicas de la UBA llevará adelante el próximo 25 de junio una jornada abierta a la comunidad. El encuentro, que se desarrollará en su sede de Avenida Córdoba 2351, incluirá chequeos médicos gratuitos mediante inscripción previa, además de talleres informativos sobre el abordaje kinesiológico y el impacto emocional de esta patología en el entorno familiar.