
San Miguel de Tucumán aparece entre las ciudades argentinas donde el aumento de las temperaturas durante la noche está impactando de manera más significativa en el descanso de la población. Así lo revela un informe internacional elaborado por Climate Central, que analizó el efecto del calor nocturno sobre el sueño en 1.338 ciudades del mundo durante el período 2020-2025.
De acuerdo con el relevamiento, los habitantes de la capital tucumana perdieron en promedio 39 horas de sueño por año como consecuencia de las noches más cálidas. De ese total, cuatro horas anuales son atribuidas directamente al cambio climático provocado por la actividad humana. La ciudad ocupa el segundo lugar entre las seis localidades argentinas incluidas en el estudio, detrás del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde la pérdida asciende a 44 horas anuales.
El informe también incorpora a Rosario (38 horas), Córdoba (34), Mar del Plata (34) y Salta (27). En conjunto, las ciudades argentinas registran un promedio de 36 horas de sueño perdidas al año por efecto de las altas temperaturas nocturnas.
La investigación advierte que el problema trasciende la incomodidad de dormir con calor. Los especialistas explican que el organismo necesita disminuir su temperatura para iniciar y sostener un sueño reparador. Cuando las noches permanecen cálidas, ese mecanismo natural se altera, reduciendo tanto la duración como la calidad del descanso.
Las consecuencias no son menores. El estudio vincula la falta de sueño con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, alteraciones del sistema inmunológico, problemas de salud mental, disminución del rendimiento cognitivo y pérdida de productividad. Además, señala que el fenómeno golpea con mayor intensidad durante los períodos de calor extremo y en las ciudades, donde el efecto de las islas de calor urbanas mantiene elevadas las temperaturas incluso después de la puesta del sol.
A nivel global, el análisis concluyó que una persona promedio perdió casi 56 horas de sueño por año debido al calor nocturno entre 2020 y 2025. De ese total, algo más de seis horas se explican por el calentamiento global derivado de las emisiones de gases de efecto invernadero y la deforestación. El estudio sostiene además que esa incidencia del cambio climático sobre el descanso nocturno se duplicó respecto de los primeros años de la década de 1970 en prácticamente todas las ciudades analizadas.
La presencia de San Miguel de Tucumán en este relevamiento se suma a otras iniciativas vinculadas con la agenda ambiental que la ciudad viene impulsando en los últimos años, entre ellas su participación en la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC), que este año realizó una asamblea nacional en la capital tucumana para debatir políticas de adaptación y mitigación frente al calentamiento global.