
Durante su visita al programa conducido por Verónica Lozano, Eduardo Carrera accedió a observar registros visuales de su hija, con quien no mantenía contacto desde hace veinte años. Visiblemente conmovido, el mediático admitió que nunca había visto su rostro y destacó el parecido físico de la joven con su madre. En este contexto, el exparticipante aprovechó la exposición mediática para enviar un mensaje conciliador, buscando que la joven sepa que cuenta con una parte de su familia dispuesta a integrarla y vincularla con su hermano, Martino.
El exconcursante se refirió a las dificultades que marcaron su vida tras su primera aparición pública en 2002, relatando una etapa de profunda depresión y carencias económicas que, según explicó, le impidieron ejercer el rol paterno como hubiera deseado. Eduardo Carrera recordó que intentó avanzar en mediaciones legales en el pasado sin éxito, mencionando que la falta de recursos y los problemas personales lo llevaron a un aislamiento total de los medios y de su entorno familiar.
Sobre las acusaciones de violencia de género, maltrato psicológico y abandono filial vertidas por Romina Orthusteguy, el entrevistado rechazó rotundamente las afirmaciones de su expareja. Eduardo Carrera negó haber ejercido violencia física o encierro durante su relación, aclarando que, aunque existieron discusiones propias de la convivencia, los hechos denunciados no se ajustan a la realidad. Ante las críticas recibidas por parte de Mía y su madre, el mediático sostuvo que está dispuesto a aceptar cualquier decisión que tome su hija respecto a su acercamiento.
De cara al futuro, el último eliminado del programa reafirmó que su prioridad es la reparación emocional y el inicio de una nueva etapa familiar. El mediático subrayó que su mayor anhelo es la posibilidad de que sus hijos se conozcan, subrayando que su objetivo ahora es unir a su familia desde el perdón y la comprensión. Eduardo Carrera concluyó su intervención manifestando que, más allá de cualquier oportunidad profesional que le depare la televisión, el verdadero éxito para él radicaría en lograr una conexión genuina con Mía.