
Un nuevo hecho de violencia de género conmocionó a la localidad bonaerense de Temperley, en el partido de Lomas de Zamora, donde una mujer murió tras permanecer varios días internada en estado crítico. La víctima fue identificada como Daniela Sosa, de 32 años, quien había recibido un disparo en el cuello presuntamente efectuado por su pareja durante la madrugada del 31 de diciembre.
Según la investigación, un llamado de emergencia alertó a la Policía por detonaciones y gritos en el domicilio. Al llegar, los efectivos encontraron a la mujer gravemente herida y secuestraron un revólver calibre .32, que habría sido utilizado en el ataque. El agresor, un hombre de 30 años, fue detenido poco después y la causa, que inicialmente estaba caratulada como tentativa de homicidio, fue recaratulada como homicidio agravado por el vínculo tras el fallecimiento de Sosa.
En paralelo, otro caso estremeció a la provincia de Córdoba, donde el cuerpo de una mujer fue hallado sin vida en un campo de la localidad de Villa María, oculto entre pastizales de un camino rural. La víctima fue identificada como Delfina Aimino, una joven de 22 años, y el hecho es investigado como un presunto femicidio.
Las pericias forenses permitieron confirmar su identidad y reconstruir parte de sus últimos movimientos. La investigación derivó en la detención de un joven de 23 años, identificado con las iniciales T.M., quien quedó a disposición de la Justicia. Mientras avanzan las pericias balísticas, el análisis de cámaras de seguridad y la toma de testimonios, ambos casos vuelven a poner en foco la gravedad de la violencia machista y la urgencia de respuestas concretas para su prevención.