
En el marco del proceso de liberación progresiva de presos políticos que comenzó en Venezuela luego de la salida del poder de Nicolás Maduro, las autoridades del penal El Rodeo I autorizaron este domingo el ingreso de familiares para visitar a los detenidos, una medida que marca un giro significativo en el régimen de aislamiento que regía hasta ahora.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la habilitación de visitas generó expectativas entre decenas de familias que se acercaron al complejo penitenciario en busca de novedades. Entre ellas se encuentra la suegra del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien permanece en las inmediaciones del penal a la espera de información oficial sobre el estado del uniformado y la posibilidad de un contacto directo.
La situación de Gallo, detenido desde diciembre de 2024, continúa siendo motivo de especial preocupación. Desde su arresto, el gendarme se encuentra bajo un régimen de aislamiento total, sin posibilidad de comunicarse con su familia a través de llamadas, mensajes o correspondencia. Hasta este domingo, tampoco se habían autorizado visitas presenciales.
De acuerdo con la información disponible, Gallo está alojado en un sector de máxima seguridad del penal, actualmente denominado Servicio Especial de Máxima Seguridad (CESMAS), donde rige un estricto control sobre los detenidos y severas restricciones de contacto con el exterior.
Su madre, Griselda Heredia del Valle, describió el impacto emocional que atraviesa la familia ante la falta de certezas. “Es muy duro el día a día y tratamos de proteger su integridad porque no sabemos qué puede pasar”, expresó en declaraciones periodísticas. Además, calificó de “injusta” la detención y relató el sufrimiento que implicó conocer testimonios de excompañeros de cautiverio sobre las condiciones dentro de El Rodeo.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no difundieron una lista oficial de personas que serán liberadas ni confirmaron fechas concretas. Según se informó, el procedimiento habitual consiste en notificar a los familiares apenas minutos antes de la excarcelación, dejando a los detenidos en puntos específicos fuera del penal.
Mientras tanto, la apertura de las visitas renueva la esperanza de los allegados y mantiene la atención puesta sobre el caso del gendarme argentino, cuyo paradero y estado siguen siendo seguidos con atención a nivel diplomático y humanitario.